Si te apecete decorar con algunos cuadros que tengas en casa, has de saber que no siempre los  ubicamos de la forma más correcta posible. Amén de nuestros gustos particulares, ya que no siempre hemos de regirnos por tantas correcciones o bien por la moda, es cierto que hay ciertas pautas a la hora de ubicar un cuadro.

Si tienes algunos cuadros para colgar en la pared o ponerlos en otro lugar de tu vivienda, hoy te dejo las pautas de las que os he comentado antes… así sabremos que están bien colocados. Eso sí, si no te convencen y prefieres añadir tu propia personalidad, es perfectamente plausible que lo hagas como quieras. Esto no es más que mera información, para guiarnos un poco en la decoración de nuestro hogar.

Los cuadros son preciosos detalles que, si acertamos, ayudan a dar estupendos ambientes a nuestros espacios. Pero hay veces, muchas veces… que son colocados de forma errónea y esto mella el efecto final de una buena decoración. El primer paso, es hacer comprobaciones de donde pega más el cuadro. Si pesa mucho, una idea es medir las dimensiones del mismo… luego, si tienes un trozo de cartón, cartulina o papel… recorta con las medidas tomadas. Ahora podrás realizar las comprobaciones correctas para ver donde pega más.

consejos para colgar cuadros

Si el cuadro lo pones cerca de un mueble, intenta que el marco o la imagen no quede por encima del propio mueble. Tampoco haremos que se pierda, por lo que será mejor guiarnos por las líneas horizontales y las verticales y ubicarlo justo dentro de esas líneas. Si hay un marco de una puerta, por ejemplo, procura que el cuadro siga una línea horizontal imaginaria y quede a la misma altura (de lo contrario puede resultar un efecto raro)

Si el mueble que hay cerca de la imagen que vayas a colgar, es pequeño o bajo, procura que las líneas verticales del mismo queden ligeramente dentro del espacio del mueble. Estos es aplicable a sofás, sillones, sillas, consolas… etc.

Es esencial la iluminación que tenga el rincón donde desees colgar la imagen. Es muy importante pues si tiene la luz adecuada, ni mucha ni poca, el cuadro resaltará mucho más y dará una sensación completamente diferente que si lo ubicamos en lugares donde haya demasiada luz o demasiado poca.

Es importante que alrededor de los cuadros dejemos un poco de espacio, llamado aire. Este espacio hace la función de no cargar demasiado ni la pared, ni el ambiente con tanta cantidad de imagen. Debes dejar parte de pared libre para que el cuadro se haga más protagonista y no quede en segundo planto. Este espacio debe ser proporcional al tamaño que tenga la imagen, para crear cierta armonía.

Cuando en una pared no hay muebles, puertas o ventanas por la que guiarnos para poner la altura del marco… lo suyo es ponerlos a la altura del observador. Esta regla se puede aplicar también a un conjunto de cuadros y no solo a uno de ellos. Sobretodo esta regla se aplica mucho a cuadros más clásicos, en cambio en estilos modernos puede saltarse.

foto: lifehacker

  • ¡Nunca más un cuadro fuera de sitio! :)