Si no te diste cuenta, y sin querer, le diste un raspón a tu placa vitrocerámica, ¡no deberás de preocuparte! En este artículo te brindaremos unos consejos para eliminar los raspones en tu placa vitrocerámica usando productos disponibles en tu vida cotidiana.

Como sabes, nos encanta daros consejos sobre productos de limpieza ecológicos y otros trucos para mantener la casa limpia e impoluta. En este caso, tendrás que seguir nuestras indicaciones con cuidado, analizando bien cual es la causa y solución correcta para tu vitrocerámica.

¿Cuándo acudir a un profesional?

En el caso de que el golpe haya sido fuerte o notes la estructura muy dañada, lo mejor será consultar con un profesional. Es posible que exista alguna rotura interna que haga que nuestra vitrocerámica no funcione correctamente, lo cual, al ser una fuente de calor, se convierte en un auténtico peligro en el hogar.

Fíjate bien en si después del golpe todos los fogones se encienden correctamente y únicamente en la zona donde ha de funcionar. Ve mando por mando probando las distintas intensidades y viendo como la fuente de calor aumenta. Puedes optar por llenar una olla de agua y ver así si la intensidad de calor aumenta correctamente.

Una vez tengamos las comprobaciones a punto llega la hora de valorar si será necesario acudir a un profesional o no. En principio, todo depende de vuestro criterio pero nuestro consejo es que si existe la más mínima duda de que algo no funciona correctamente, lo consultéis con un profesional en la materia. 

Eliminar los raspones
Fuente: Grupo Inventia

¿Cómo eliminar raspones en la vitrocerámica?

Cuando por un golpe, el uso o un mal método de limpieza nos encontramos con nuestra vitrocerámica con raspones tendremos varias posibilidades para recuperar su aspecto brillante e impoluto.

Comenzaremos por uno de los trucos más conocidos para reparar este tipo de raspones, para ello sólo necesitarás de pasta de dientes. Esto será una buena solución para los raspones que no sean demasiado profundos y que sean pequeños. Coloca una pequeña cantidad de pasta dentífrica blanca en un trapo de algodón y frota la zona dañada hasta que desaparezca el arañazo. En el caso de que lo consideres necesario, podrás repetir la acción hasta conseguir el acabado deseado. Cuando termines, usa un paño limpio para eliminar los restos de pasta que pudo haber quedado.

Otra buena alternativa es usar alguna solución de amoniaco. Para ello deberás mezclar medio litro de agua con 20 ml de amoniaco, moja un paño y frota en círculos la zona dañada. Repite el proceso si lo consideras necesario, verás como poco a poco hasta el más mínimo rasguño llega a desaparecer.

El limpiador de metales se puede volver un buen aliado a la hora de eliminar esos rasguños que hemos provocado, sin querer, en nuestra placa vitrocerámica. Tendrás que colocar apenas una pequeña cantidad en un paño o disco de algodón, y antes de aplicarlo en la placa, realizar una prueba en una zona que no esté muy visible, si notas que funciona repite el procedimiento para tratar la zona deteriorada. Al pasar por la zona donde estén los arañazos pasa con mucha suavidad y movimientos circulares. Recuerda eliminar los restos del limpiador usando un trapo húmedo y limpio.

limpiar las juntas de las baldosas con productos

Un buen mantenimiento para la vitrocerámica

No obstante, el mejor consejo para conseguir que la vitrocerámica esté perfecta y poder deshacernos fácilmente de los pequeños raspones, es hacer una buena limpieza diaria y mantenimiento.

Es importante eliminar con una esponja suave o bayeta la grasa tras cada uso, y dependiendo de lo que la utilices, cada noche o incluso cada semana simplemente, hacerle una limpieza profunda con un producto especialmente indicado para ello.

Los productos de limpieza para la vitrocerámica no se suelen usar de forma apropiada. La idea de estos productos es limpiar, pulir y dar brillo a la superficie, es más, elimina la grasa incrustada y los pequeños raspones.

Para utilizarlo correctamente limpia antes la zona con un paño húmedo o una esponja con jabón o quitagrasa. Luego, pon sobre un papel de cocina el producto para la vitrocerámica y con movimientos circulares limpia toda la zona hasta que quede seco. 

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¿Cuándo usar la cuchilla de limpieza de vitrocerámica?

Otra herramienta muy común a la hora de limpiar la vitrocerámica es la cuchilla especial para este fin. La idea de ésta es usarla cuando a pesar de utilizar una esponja y quitagrasas, no logramos desincrustar la suciedad del todo.

En este caso, cuando dan ganas de hacernos con un estropajo de tipo nanas para frotar sobre la vitrocerámica es cuando tenemos que darnos cuenta de que eso hará que nuestra cocina se estropee así que tenemos que optar por el uso de la cuchilla de forma cuidadosa para eliminar estos pegotes de suciedad especialmente comunes cuando se nos derrama la leche o alguna otra comida y continuamos cocinando.

cocina en color amarillo

Y después de estos consejos, ya no hay excusa alguna para no lucir una bonita vitrocerámica, limpia y reluciente. Si tu también tienes algún truco al respecto, producto casero para conseguir un mejor acabado en la limpieza o cualquier otra idea, no dudes en comentar este post ¡nos encantará recibir propuestas!