Una pared que no esté bien decorada ya sea con un bonito color como con una bonita decoración hará que la estancia resulte no sólo aburrida, si no también poco acogedora. La tonalidad que quieras poner en tu pared hará que transmita diferentes sensaciones desde una sensación de calma con el azul celeste o sensaciones de agitación con los fucsia o rojos intensos. Si quieres saber cómo tener unas paredes con encanto, no dudes en seguir leyendo las siguientes líneas.
Primero deberás elegir el tono que quieres poner en tu estancia. Por ejemplo si quieres decorar las paredes de tu habitación o de un dormitorio, te aconsejo que utilices colores neutros, claros y que inciten a la serenidad y al bienestar, para ello decanta tu opción por tonos pastel y siempre suaves. En cambio si quieres que las paredes de tu salón tengan más vida, puedes optar por combinar colores pastel con otros más enérgicos.
Otra opción para decorar tus paredes es añadirle vinilos con diversos motivos. Este tipo de pegatinas quedan muy bien y embellecen la estancia, pero los mismos motivos no quedan igual de bien en todas las estancias, por lo que dependiendo de dónde quieras colocarlos, tendrás que buscar unos u otros. Por ejemplo, si quieres ponerlos en una habitación infantil deberás pensar en los gustos de los pequeños, si quieres que sea en tu dormitorio quizá unos motivos dulces son adecuados o si prefieres decorar el salón, puedes optar por motivos naturales, o frases célebres que te gusten…consiste en pensar qué es lo que más te gustaría ver en tus paredes cada día.
Por último, no me gustaría acabar este artículo sin mencionarte que para que tu pared tenga encanto, puedes embellecerla con accesorios como por ejemplo, espejos, fotografías en paneles, cuadros, estanterías… Pero sea cual sea el accesorio que quieras añadir a tu pared, intenta que la decoración siempre esté acorde con la estancia.
Y para ti, ¿cómo tendría que ser una pared con encanto?