Todos conocemos la decoración minimalista, es en realidad una de las más socorridas a la hora de decorar hoy en día, porque limitándose los espacios, se requiere una decoración que sea funcional pero que haga parecer los espacios más grandes y ello se deriva de que se usa solamente lo más elemental. Después de todo la palabra “minimalista” lo dice todo, pues deviene del vocablo anglosajón minimalist que significa minimista.

Entre sus principales exigencias para lograr una decoración minimalista adecuada está el uso del color, usualmente los colores neutros se aplican  esta tendencia, los negros, los rojos, los blancos y los colores crudos profundizan el ambiente sobretodo porque se usan de manera monocromática.  El mobiliario debe ser especialmente elegido, o sea que sin ornamentos innecesarios y en el tamaño exacto para que sea útil, decorativo, pero no limitando el espacio.

La decoración estilo minimalista, requiere de muebles dentro del concepto, de líneas definidas de estilo modernista u oriental. Dentro de esta decoración se prescinden de almohadones y elementos decorativos que aunque eso, decorativos no son necesarios dentro del decorado y que por tanto en el estilo minimalista resultan innecesarios, sobretodo se limita la cantidad de cojines y almohadones y estos se remiten al color neutro, nada de flores, estampados y otros que van bien pero en otros estilos de decoración.

Las paredes dentro del diseño minimalista aunque no aparecen desprovistas de todo, se limitan a la decoración con cuadros y las cortinas  se centran en el uso de colores como los que ya hemos citado para los cojines y otros ornamentos. No hay exceso de adornos y toda la decoración se limita a lo básico con lo que se aporta al ambiente, una imagen de espacio y limpieza al no existir elementos innecesarios que hagan los ambientes sobrecargados, y eso sí muy atractivos.