Son muchas las influencias que recibimos constantemente del actual diseño nórdico. La llegada de la vida fácil que propone IKEA ha ayudado mucho, animando a cualquiera a improvisar y renovar su decoración.

Por ese motivo he recogido una variedad de cocinas nórdicas, donde tomaremos nota con sus soluciones en cuestiones de espacio, colores y sobretodo mobiliario.

Armarios descubiertos

En esta ocasión los paquetes con comida empaquetada oculta en el armario, esta al descubierto, con prácticas jarras que puedes sacar y disponer siempre. Para darle profundidad, la balda superior puede recoger la vajilla y algunos tarros de latas estilo vintage. Hasta la luz en la parte intermedia es mayor y aprovechas el alto hueco.

Sin armarios

En esta blanca cocina, los armarios han desaparecido, dejando toda la responsabilidad a los cajones. Junto al horno también hay unas prácticas baldas para el menaje más utilizado.

Duo tono

¿Quién opina ahora que el rojo no es adecuado para la cocina? Con una mezcla de blanco en parte del mobiliario, los armarios principales en rojo y el resto en un elegante negro con un metal sofisticado. Una amplia cocina ideal para el uso diario.

Puede una pared llevarse la parte importante y, ser la única pieza de color. Con un reflejo acristalado y una luz tenue, consigue repartir la luz de una forma suave sobre el área donde ha sido colocado.

 

Balda de madera

Si seguimos el ejemplo de las cocinas sin armario, esta ha dejado todos sus elementos exteriores colocados sobre una única balda de madera. Bajo ella ha colocado unas luces que dan más luz a la zona de trabajo habitual. Vasos, platos, ollas y copas, todas colocadas con orden al alcance de todos. Este tipo de soluciones es más bien práctica en cocinas de poco uso.