Para empezar con el post de hoy quiero definir el concepto vintage: Vintage es el término tomado del inglés para designar cualquier objeto antiguo, de diseño artístico y una factura de calidad.

Desde mi punto de vista el dormitorio, la entrada y el baño son los lugares perfectos para decorar al estilo vintage, o bien incorporar detalles de estilo vintage.

Si te decides por el estilo vintage en el dormitorio, puedes personalizar este espacio con un estilo muy personal, a través de muebles y complementos. Estos muebles y complementos los puedes encontrar en anticuarios, subastas o bien pídeselos a tu abuela, que seguro que tiene más de una antiguaya guardada, y además si es heredada son muebles que además te recordarán a tu familia.

Por ejemplo un detalle vintage para tu dormitorio puede ser un cabecero de forja o madera tallada, o un cabecero capitoné en piel. Si es un cabecero  antiguo que necesita restauración para darle un toque personal y actual puedes pintarla en negro o blanco.

Pero también puedes hacer de tu baño un espacio vintage, con una bañera con los motivos dorados, o con floreros de cristal o quizás frascos antiguos. Y para la entrada de tu casa puedes hacerte con unos muebles de estilo vintage renovados con divertidos estampados como los rombos. Las lámparas son un detalle muy utilizado en este tipo de decoración y las puedes colocar sobre tocadores de los de toda la vida.

Los detalles y complementos pueden aportar el toque vintage y bucólico que estás buscando; por ejemplo, viste tu cama con una boutí de flores. Decora las mesillas, la cómoda o el tocador, con frascos antiguos y utilízalas como floreros. También puedes incluir una lámpara art-deco en las mesillas o como iluminación secundaria sobre la cómoda.

Sigue estas pautas y déjate guiar por tus gustos al elegir este tipo de detalles, así no tendrás ningún problema en crear tu propio espacio de estilo vintage.

Crea tu propio estilo vintage, ¡¡¡a tu manera!!!