Las alfombras son un elemento fundamental cuando se trata de aportar calidez a un espacio. Añaden confort y ponen una nota acogedora que nos gusta mucho, especialmente ahora que las temperaturas no hacen más que bajar. Y no solo eso, también son muy decorativas. Elige una alfombra artesanal o piensa en decorar tu casa con kilims y verás como el ambiente resulta más atractivo y especial.

decorar tu casa con kilims
Fuente: Apartment 34

Hay muchos tipos de alfombras para elegir, aunque las artesanales merecen un capítulo aparte por su belleza, su particular confección y sus diseños tradicionales y bellísimos. En esta línea, una idea para acertar es la de decorar tu casa con kilims, unas alfombras turcas realmente especiales.

La magia de decorar tu casa con kilims artesanales

Fuente: Magic Dream Life

Los kilims se definen por sus diseños tradicionales y sus colores vivos. Se trata de alfombras en las que hilos de distintos colores se entretejen entre los hilos de urdimbre, dando como resultado una alfombra sin fibras anudadas, es decir, sin pelo.

En Turquía los kilims son un elemento imprescindible en cualquier casa. Allí las alfombras están íntimamente relacionadas con la vida familiar. Eran tejidas por las mujeres como parte de su dote al casarse. Después, la cantidad y la calidad de las alfombras definían el estatus y la situación social y económica de las familias.

Los diseños tradicionales de los kilims

Fuente: Homedit

A pesar de sus diseños tradicionales, de sus colores característicos, de sus formas y tamaños, los kilims tienen una gran aceptación en el mundo occidental. Se utilizan como piezas especiales en interiorismo y decoración. De hecho, hay alfombras realmente valiosas y muy deseadas, como los kilins antiguos de la región turca de Anatolia.

Decorar tu casa con kilims significa poner una nota bohemia y étnica. Sus diseños se basan en figuras geométricas tradicionales. Los colores que se solían emplear desde siempre son el rojo, el azul, el amarillo y el marrón. Sin embargo, hoy se utiliza una paleta más amplia de colores.

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Motivos para amar y desear un kilim

Fuente: Apartment 34

Entre sus muchas cualidades, hay algunas que convierten los kilims en piezas decorativas geniales. La primera es que resultan muy versátiles, ya que son capaces de adaptarse a casi cualquier corriente decorativa. No necesitas ser fan del estilo boho deco chic para poder decorar tu casa con kilims.

De hecho, los kilims se integran de maravilla en espacios minimalistas, a los que aportan color y una nota de personalidad. También encajan, aunque no te lo parezca, en espacios de aire nórdico, dominados por el color blanco y los tonos pastel.

Fuente: A Fabulous Challenge

Pero no es esta razón la única por la que nos encantan los kilims. Sus diseños geométricos, aunque son tradicionales en Turquía, resultan contemporáneos en el mundo occidental. Por eso quedan bien allí donde los pongas.

Además, al ser alfombras sin pelo son más fáciles de limpiar y de mantener en perfecto estado, lo cual no deja de ser una ventaja. También son más económicas que otro tipo de alfombras artesanales.

Tips para decorar con kilims y acertar

Fuente: Apartment 34

Hay muchas formas de utilizar los kilims en la decoración de un espacio. Puedes, sencillamente, elegir uno que te guste por su diseño o su colorido, y ponerlo en el suelo, allí donde tengas espacio para lucirlo. O también puedes ir un paso más allá.

Una idea es, por ejemplo, colocar dos o más kilims juntos. Resulta fácil porque los kilims suelen ser alfombras de pequeño tamaño. Coordínalas por el color, y no te preocupes si el tamaño o el diseño es diferente. Quedará genial.

También puedes utilizar varios kilims, poniendo unos sobre otros, lo que aporta calidez y confort al espacio.

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Y, si pones uno solo, no lo pongas recto; resulta aburrido y previsible. Colócalo en diagonal, para sorprender un poco.

Fuente: Magic Dream Life

Por último, no te limites a colocar los kilims en el suelo. ¿Qué tal si colocas uno en la pared? Puede quedar de maravilla en la pared del cabecero en un dormitorio, ¿no crees? También lo puedes usar como manta, como tapete o mantel o como una tela gruesa de tapicería. Los kilims ofrecen un sinfín de alternativas para decorar tus espacios.

¿Dónde los pongo?

Fuente: Apartment 34

Esa versatilidad de la que hacen gala los kilims y que te comentaba antes es la clave para que sean tan apreciados en la decoración actual. Y es que un kilim es una pieza que se adapta de maravilla a los estilos y a los diferentes espacios.

Por ejemplo, me encantan los kilims en las cocinas modernas. Crean un contraste muy atractivo con el mobiliario ultramoderno y los electrodomésticos de acero inoxidable. Y no vas a ponerlas justo delante de la encimera ni en la zona de trabajo (por razones obvias), pero puede resultar perfectos en la zona de office.

También puedes decorar con kilims tu salón, tu dormitorio o el recibidor. Será una pieza espacial que aporte carácter a cualquiera de los rincones de tu casa.

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