Cuando miramos con envidia la decoración en las casas nórdicas, no sólo lo hacemos deseando tener una casa así de grande o con esos muebles tan bonitos, sino que también queremos que la luz de la que presumen entre por nuestras ventanas.

Pero si hay algo que levanta fans allí por dónde pasa, creando una nube de deseo descontrolado, son las vajillas vintage de Catherine Holm.

Las piezas que diseñó la noruega Catherine Holm hace más de medio siglo ha caido en manos de los amantes de lo retro y, se ha mezclado en hogares donde las tendencias se siguen al pie de la letra. Así es como ha vuelto a renacer el amor hacía estos sencillos diseños.

Colores neutros con una simple cenefa en forma de pipa, decoran el exterior de tazas, ollas, teteras, platos, bandejas…que puedes usar a diario o bien dejarlas luciéndose en las estanterías descubiertas.


El material que recubre los diseños, los hace más duraderos ya que los protege de quemaduras, malos usos o suciedad incrustada. Nada, a parte de los tonos pastel, nos indica que estamos ante un vajilla con más de 50 años.

Los diseños rompen con las habituales ollas a las que estamos acostumbrados, dándole juventud y alegría a la cocina. Una genial forma de complementar a las exigentes personas que actualmente en las cocinas.

Con tantos seguidores desde hace unos cuantos años, se ha vuelto un poco difícil hacerte con cualquier pieza de la colección sin dejarte unos cuantos billetes (sin contar las horas de viaje que van a tardar en llegar a nuestros hogares) en las tiendas online. Son habituales las pujas por estas piezas en Ebay o Etsy, pero si no eres rápido sólo podrás contemplar la imagen porque otro comprador te ha adelantado.

Merece la pena invertir en una vajilla así, teniendo en cuenta lo duradera y bonita que es.