Disponer de un altillo o un desván en la vivienda es un lujo. Pero no siempre están bien aprovechados porque no hemos dado con la solución para subir a ellos sin alterar el espacio de la habitación donde queda su acceso. Con las escaleras escamoteables todo se resuelve fácilmente y cuando no se usan ni las vemos. Te cuento sus principales ventajas.

escaleras escamoteables
Fuente: oknaschody

Las escaleras escamoteables son un tipo de escaleras plegables, concebidas para acceder a desvanes, altillos, trasteros en alto y zonas abuhardilladas. Su principal virtud es que apenas ocupan espacio, y eso cuando están desplegadas para subir a tales zonas. Si no las necesitamos, podemos dejarlas totalmente camufladas en el techo o la pared donde se han instalado.

Ahorrar espacio con escaleras escamoteables

Fuente: Leroy Merlin

Desde luego las escaleras escamoteables son la alternativa ideal para acceder a espacios donde es imposible subir sin una escalera al encontrarse en otro nivel. Y muy especialmente cuando se trata de apartamentos o pisos pequeños donde no es cómodo estar poniendo y quitando una solución portátil. Además de robar metros a la habitación en cuestión, alteraría su distribución.

Estas estructuras son una propuesta funcional muy acertada para colocar en cualquier punto donde necesitemos subir a ese altillo o desván inutilizados. De repente podremos habilitarlos para algún uso determinado. Quizá una generosa área de almacenaje. Pero antes conviene familiarizarse con las escaleras escamoteables. Saber cómo son sus diseños, lo que suelen ocupar y dónde se pueden poner. Son elementos extensibles, plegables o retráctiles y permanecen ocultos mientras no se utilizan. Todo un invento para ahorrar espacio.

Ahora bien, conviene advertir que las escaleras escamoteables se diferencian de las convencionales en su inclinación, algo más pronunciada. Están concebidas para usar de forma puntual. Es decir, no pasarnos la vida subiendo y bajando sus peldaños. Y necesitan cierta amplitud cuando llega el momento de desplegar el sistema oculto en la habitación. Ocupan poquísimo, sí, pero requieren cierto espacio vertical para cumplir su función.

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En el techo, la pared o en la terraza

Fuente: Instalmur decora

Cuando pensamos en escaleras escamoteables lo normal es imaginarnos un acceso en cualquier techo de una estancia, pero no en una pared o en un tabique de grandes dimensiones. Y bastante menos que dicha estructura pueda adaptarse en una terraza para acceder al tejado o quizá a un mirador poco accesible. Pues bien, estos elementos son diseños versátiles y capaces de instalarse en cualquiera de ellos. Sorprendidos, ¿verdad?

Así pues, es cuestión de valorar las medidas del hueco disponible y en función de ello buscar qué escaleras escamoteables nos interesan más, sin que importe el lugar donde se encuentre. Los modelos más frecuentes son los de techo. Consisten en estructuras de madera o metálicas que permiten comunicar un nivel con otro desde el techo de una estancia, como por ejemplo un recibidor moderno. Si no nos apetece dejarlas abiertas en la planta inferior, basta con plegarlas para que desaparezcan de nuestra vista.

Fuente: IdealKit.es

Otra modalidad de escaleras escamoteables son las que dan acceso mediante una apertura vertical porque el hueco está en una pared. Una vez colocadas su imagen puede parecer el de una puerta pequeña que nos permite comunicarnos con el otro espacio con total comodidad y seguridad al desplegarlas. Por último, no hay que renunciar a usarlas si buscamos una solución para salir a un espacio exterior de casa, desde una terraza a tejados con cubiertas vegetales. Aunque para estos casos se requieren sistemas específicos más complejos que soporten bien el peso y estructura de tales cubiertas.

Diseños que se integran en la decoración

Fuente: Izobudmb

A estas alturas del post está claro que unas escaleras escamoteables pueden encajarnos de maravilla. Ocupan lo mínimo, se esconden para no ser vistas y encima no son antidecorativas pues sus diseños incorporan materiales de alta calidad que estéticamente no desentonan en los ambientes. Los modelos de madera son los más cálidos y fáciles de integrar. Pueden ser la opción más interesante si vamos a utilizar las escaleras escamoteables con frecuencia y por ejemplo se han instalado en un salón abierto y moderno, dividido por paredes móviles.

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Otros sistemas están fabricados en aluminio para que sus estructuras sean más ligeras. Son los más indicados cuando decidimos dar a nuestras escaleras escamoteables un uso más ocasional. Y si se trata de encontrar una solución resistente ante altas temperaturas e impactos, es muy probable que los modelos de poliamida y fibra sean nuestra mejor elección.

Hay mucho que descubrir sobre estas escaleras escamoteables que nos solucionan subir a espacios casi inaccesibles. Como el hecho de saber el ancho recomendable para que sea cómodo moverse en ellas: entre 80 y 90 cm. O la altura ideal que debe haber entre peldaño y peldaño, a ser posible que no supere los 18 cm.

Versiones automáticas y otras opciones de apertura

Fuente: architespace

Aún hay más sorpresas que desvelar sobre las escaleras escamoteables. Entre ellas una fundamental es el tipo de apertura que podemos elegir a la hora de extenderse o desplegarse. Si habíamos pensado en un solo sistema, nada más lejos de la realidad. En el mercado podremos encontrar diferentes modalidades que conviene conocer de antemano.

Desde escaleras escamoteables deslizantes, a diseños que se despliegan por tramos, tipo fuelle, o las que se presentan con apertura automática. Sin duda estas últimas pueden ser las favoritas porque hacen posible manejarlas sin tener que realizar esfuerzo alguno. Su motor eléctrico, accionado con un mando a distancia, permite abrirlas y recogerlas con total comodidad siempre que haya una conexión de red eléctrica cerca. Como ves, las escaleras escamoteables pueden hacer mucho más fácil subir a esos espacios en altura de tu casa.

¿Piensas lo mismo?