Para actividades, con los más pequeños, hoy les traemos una manualidad perfecta para realizar con niños. Esto frascos son un trabajo ideal, sencillos, económicos y, sobretodo, decorativos.


Con ellos podremos decorar cualquier rincón de la casa proporcionando un ambiente original y curioso.

Los materiales que vamos a necesitar son:

Azúcar blanca

Tizas de colores
Cúter
Cuchara
Frasco de vidrio
Pinturas
Bandeja plástica

Primero vamos a realizar la arena de colores. Para ello cogemos un recipiente, por ejemplo un bol y añadimos azúcar y tiza del color que queramos. La tiza deberemos rayarla y, a continuación, mezclarla con el azúcar.

Mezcla bien ambos elementos y verás como el azúcar se colorea del color elegido. Una vez aprendida la técnica, haremos arena de varios colores ¡Todos los que nos gusten!

Cuando tengamos listos todos los colores solo tendremos que rellenar los frascos con ellos. Realiza composiciones diferentes, lo ideal es rellenar un tarro con dos o más colores. Para ayudarte utiliza un embudo.

Para acabar podemos añadir un matiz de color decorando la tapa del frasco. Podemos poner cintas de colores o pintar, las mismas, con algún color que nos guste.