¿Os gustan los floreros? esos sencillos y no tan sencillos recipientes donde poder disfrutar de unas bonitas  flores o quizás rellenarlos con arenas y conchas de otros lugares. Hoy me gustaría mostraros cómo hacer un florero de una botella de vidrio, en unos sencillos pasos.

¡Ojo! Hoy explicaré  una técnica, que he visto en modayhogar.com, con la que hay que tener especial cuidado para no quemarnos. Pero no os preocupéis, si tomamos las medidas oportunas no tiene porqué suceder nada.


Por ello y ante todo, lo primero es hacerse con unos guantes y ya que nos ponemos, lo conveniente sería salir de casa o situarnos al lado de una fuente de agua… ¡por si acaso!

Los materiales de los que debemos proveernos serán los siguientes:

  1. Guantes para evitar posibles cortes o quemaduras.
  2. Una botella de vidrio, la que más nos guste. Aunque si nos hacemos con una de superficie lisa supongo que el resultado será mejor.
  3. Una cuerda bastante fina y resistente.
  4. Alcohol
  5. Mechero o cerillas
  6. Y Agua;  si nos hemos situado cerca de una fuente de agua no es necesario, pero si no tenemos agua cerca lo mejor sería coger un cubo y dejarlo a una distancia prudente por si acaso…

El making off de este genial florero es lo siguiente. Primero cogemos la botella y le rodeamos la al cuello la cuerda.  Debemos darle varias vueltas a esta.

Una vez hecho esto humedecemos la cuerda con el alcohol; y ¡ahora viene la parte donde debemos tener mucho ojo! Con cuidado prendemos la cuerda con el mechero o las cerillas, controlando debemos de mantenerla encendida durante 20 o 30 segundos.

Una vez pasado el tiempo, y con cuidado, metemos la botella en el cubo de agua o bajo la fuente; dándole un pequeño golpe a la botella debería de desprenderse el cuello de la misma perfecta y curiosamente cortado. Según la web sin aristas ni bordes cortantes.

Nuestro elegante florero ya está listo para que lo decores como a ti más te gusta. ¿Qué os parece? Fácil, sencillo y rápido.