El estilo escandinavo sigue enamorando a gurús de la decoración de todo el mundo. Y en muchísimas ocasiones inspirándonos en casa, cada vez que decidimos renovar el color de las paredes o apostar por un mueble o cualquier otra pieza de diseño. La decoración nórdica engancha por muchas razones, no solo de corte estético. Tras ella hay toda una filosofía de vida en la que merece la pena detenerse. Te cuento cuál.

la decoración nórdica
Fuente: DelightFULL

La mayoría de las veces no paramos a pensarnos qué hay detrás de cada ambiente decorativo escandinavo. Simplemente nos gusta, nos cautiva sin más. Pero lo cierto es que si nos detenemos en ellos podemos descubrir una serie de principios que justifican el predominio de unos materiales determinados y no otros. El uso de la luz natural de una forma única. Y del blanco como mucho más que un color. Vivir rodeado de una decoración nórdica es hacerlo de una forma sostenible y en conexión con la Naturaleza. Y además disfrutar de un concepto de vida que armoniza decoración con máximo bienestar y felicidad.

La decoración nórdica: vivir en un hogar sostenible

Fuente: freshome

Creo que uno de los principios más relevantes de la decoración nórdica es dar forma a un hogar sostenible. ¿Y cómo lograrlo? Rodeándose de todo aquello que lo hace posible. Es decir nutriéndose de materias primas presentes en sus bosques y paisajes de montaña como fuentes de explotación envidiables. Por esta razón la madera es el material estrella de la decoración nórdica y se materializa en cálidos revestimientos modernos de pino o abeto que recubren suelos y paredes. En mobiliario o en accesorios que llaman la atención por su diseño exquisito. Así pues, estamos ante estilo decorativo que propicia una manera de vivir respetuosa con el medio ambiente. Y que se muestra sensible a rodearse de objetos y materiales próximos a su entorno para consumir de un modo más inteligente.

Su concepto del diseño: forma y funcionalidad a la vez

Fuente: STYLIZIMO

Bajo mi punto de vista, el diseño es otro pilar de esta filosofía vital que mueve a la decoración nórdica. Nadie duda de su importancia y su papel indiscutible cuando hablamos del estilo escandinavo, nacido a principios del siglo XX en Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca. Imposible concebir sus principios decorativos sin el diseño como su razón de ser. Confieso que a mi me apasiona, como a ti probablemente.

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El diseño como motor para descubrir todo un concepto de la funcionalidad, inteligente y racional, al que todos nos sumamos. Introducir en los espacios domésticos muebles de autor, lámparas de diseño escandinavo o cualquier otro objeto decorativo concebidos para cubrir una necesidad. Es decir, piezas donde su utilidad va estrechamente ligada a su estética, de una belleza minimal. En definitiva, forma y funcionalidad en total sintonía.

El valor de las piezas originales

Fuente: Kenay home

Así es cómo los hogares escandinavos dan forma a sus ambientes, donde los diseños son los mayores responsables de su gran atractivo. Sobre todo si en ellos hay modelos originales estratégicamente colocados. Una lámpara de techo, unas sillas de diseño de comedor, o una butaca en el salón. Nada como la presencia de piezas que son iconos del diseño, al igual que sus creadores, para revalorizar estos espacios. Son diseños atemporales, que sobreviven a cualquier tendencia y corriente decorativa porque ante todo prevalece su calidad y belleza minimalista.

Espacios domésticos que interaccionan con la Naturaleza

Fuente: DelightFULL

La arquitectura y la decoración nórdica dialoga con su paisaje circundante. ¿Te habías dado cuenta? Muchas de sus viviendas, como las que en alguna ocasión te he mostrado, lucen tabiques y cerramientos de cristal de suelo a techo. Es su manera de establecer una comunicación estrecha con la Naturaleza porque ésta forma parte de su vida, y por tanto son parte esencial en sus interiores domésticos. Otra máxima de esta filosofía de vida, gracias a la cual los paisajes verdes se cuelan en los espacios habitables de una forma desenfadada, como si lo hubieran hecho siempre.

Fuente: laito.

Algo parecido sucede con la luz natural, otro elemento imprescindible de la decoración nórdica. Un bien muy preciado y escaso o nulo durante los meses de invierno, cuando los países escandinavos apenas disfrutan de horas de luz al día. Por eso mismo, multiplicar la luz natural, crear habitaciones espaciosas, o diáfanas, se convierte en una valiosa estrategia como fuente de bienestar y de calidez. Luz a raudales siempre que es posible, potenciada por el color insignia de este estilo, el blanco. Un tono que aquí no resulta nada frío, arropado por maderas y otros materiales naturales.

Ambientes lúdicos que favorecen la felicidad

Fuente: FurnishPlus

En la decoración nórdica los ambientes domésticos también se entienden como espacios lúdicos. Están pensados para hacer mucha vida en ellos disfrutando del tiempo libre. Sobre todo cuando hay niños en casa. Precisamente por ello los cuartos infantiles con muebles de diseño se convierten en estancias que despiertan la imaginación de sus habitantes. Sus diseños son estimulantes, algunos incluyen construcciones para el juego. Pero también es habitual que otras zonas de la casa sean lugares ideales para su creatividad de un modo seguro y divertido. Todo ideado para jugar, explorar y ser felices en compañía de los suyos. La felicidad también mueve cada uno de los principios de la decoración nórdica. No lo olvides.
¿Te ha gustado saber más acerca de ella?

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