En el artículo de hoy daremos protagonismo a los más pequeños de la casa. Nuestros hijos, sobrinos, primos… con ayuda de los peques podemos hacer  un cuadro con sus manos o pies; ellos se lo pasarán en grande pintando. Incluso podemos poner nuestras propias manos o pies y hacer grandes combinaciones.


Este tipo de decoración, con el paso del tiempo se convierte en un gran recuerdo… que mirará y pensará en lo pequeño que un día fue.

Para hacer este magnífico cuadro solo necesitarás un poco de pintura acrílica, del color que más te guste, y algo de tela.

Para enmarcarlo podemos hacerlo en madera; igualmente si prefieres ir a alguna empresa que se dedique a estos trabajos, pueden montarlo perfectamente.


Los colores pueden ser los que más te gusten o que más gusten a tu hijo. El cuadro de la imagen tiene una gran cantidad de color, queda precioso verdad?

Para padres y madres  esta es una genial idea para colmar de mimos a vuestros retoños. Los primeros recuerdos integrados en la decoración de casa.

Hacer algo en común con nuestros hijos nos ayudará a acercarnos a ellos. Dar importancia a sus pequeñas artes es un gran paso; verá que lo que ha hecho se encuentra a la vista de todo el mundo.

Las manos o pies las marcamos con pintura acrílica y con estos empapados dejaremos las huellas sobre la tela y voilà la obra esta lista. Podemos dejar huellas como queramos, embadurnándonos las manos, los pies y creando.

Después cogeremos la tela y la enmarcaremos en madera. Los resultados son preciosos y más si combinamos los colores de forma estimulante.

Deja que tus hijos te ayuden a en la decoración de tu hogar. De esta forma se sienten partícipes y valorados. Aportar su personalidad en el dormitorio que se les asigna, es una huella de su identidad.