Si este verano entra en tu planes esa reforma pendiente para renovar suelos y paredes, quizá aún no te hayas decidido por el material a colocar. El microcemento puede ser un gran hallazgo, sobre todo si presumes de interiores domésticos marcadamente modernos, o hermanados con el estilo industrial. Hay muchas razones de peso para apostar por él. Tanto estéticas como funcionales. Te lo presento.

microcemento
Fuente: micro casa

Sin duda el microcemento es una solución muy acertada en proyectos de interiorismo y en la decoración doméstica actual. Y ante la idea de acometer una reforma en casa es una ocasión que no debemos dejar desaprovechar si estamos convencidos de todas sus virtudes y su atractivo. Eso sí, con mano de obra especializada para su instalación.

Renovar con microcemento: una lección de versatilidad

Fuente: môjdom

Aunque al pensar en el microcemento solemos asociarlo a un recurso decorativo para suelos, la realidad es que podemos aplicarlo sobre otras superficies de la casa. Y esta es una de sus grandes virtudes. Estamos ante un material tremendamente versátil y bien tratado por el paso del tiempo. Empecemos a pensar en él para revestir paredes, tabiques estrechos, murales, e incluso algún que otro mueble de una cocina con aire industrial. ¿Sorprendidos?

Fuente: Skandium

Si hay algo que caracteriza al microcemento es su atractivo aspecto, tan contemporáneo y a la vez tan natural. Sus acabados lo hacen aún más interesante, ideales y fáciles de combinar con materiales como la madera, el acero, el vidrio y la piedra. Seguramente sintamos curiosidad por saber cuál es su composición y cómo se origina. En realidad el cemento de toda la vida es su materia prima, ya que es producto de su modificación molecular en infinidad de micro partículas. Un universo constructivo a base de cemento, pigmentos de alta resistencia y resinas de alta calidad, entre otros materiales.

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De ahí su nombre y dos de sus principales cualidades técnicas. Por un lado su elevada resistencia y ligereza. Y por otro, la posibilidad de poder colocarlo sin juntas. Así que es un excelente candidato para generar espacios que duplican su amplitud debido a su continuidad visual. Sobre superficies verticales o bien horizontales, el microcemento crea una estética propia y seductora.

En el salón, en la cocina o para el baño

Fuente: Badkamerdesign.Info

Ya lo anunciaba al comienzo del post. Lo mejor del microcemento llega al descubrir que podemos pensar en él para muchas zonas de casa. Y no exclusivamente para renovar suelos y paredes. Podemos hacer planes para recubrir con este material las escaleras principales de casa. O convertirlo en el gran protagonista del cambio de imagen del baño tras reformarlo. La razón es que se trata de un revestimiento perfectamente válido para diseñar una encimera, o acondicionar la zona de la ducha. Especialmente si nos apetece acentuar su estilo ganando mucha personalidad. Tal vez junto a una bañera exenta, o a un lavabo suspendido. Y unos accesorios de fibras vegetales que añadan calidez, como por ejemplo unos cestos de mimbre para la ropa con un look artesano.

Fuente: prosalo.com

Pero no solo es una acertada elección para estancias como el baño y la cocina por su personalidad decorativa. También es perfecto para ellas por su impermeabilidad y alta resistencia ante el desgaste y el tránsito de personas. Su máxima funcionalidad no deja lugar a dudas. Por tanto, ¿por qué renunciar a él si nos encanta el efecto que causa en nuestra decoración?

En estado puro o con una versión más dulce

Fuente: Decor Group

El microcemento puede ser el mejor aliado de una reforma doméstica por su alianza con muchos materiales que suele haber en las habitaciones. Cuando llega el momento de colocarlo, da igual que sea de yeso, mortero, mármol o terrazo. Su adherencia está garantizada en todos ellos sin problemas. A cambio, la transformación decorativa será más que evidente, aunque con matices. Si mantenemos su color y acabado naturales, muy similar al cemento pulido, imprimirá carácter. Y las paredes pintadas de blanco y las maderas claras serán excelentes aliados.

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Ahora bien, también podemos apostar por lucirlo en una paleta de tonos que nos ayudará a integrarlo a los ambientes de forma más amable. Así será capaz de mostrar su versión más dulce a los interiores domésticos. Y de paso nos resultará sencillo combinarlo con nuestros gustos cromáticos y los acabados que usamos. Sin renunciar a probar con propuestas que son tendencia, como el microcemento de aspecto metalizado.

Un triunfo también fuera de casa

Fuente: Comercial Dominguez

Si la reforma de casa con microcemento ha sido un éxito, tal vez nos tiente la idea de incorporarlo también a nuestro exterior doméstico. En concreto a la terraza, o a la entrada de la vivienda si vivimos en una planta baja. Sigue siendo una gran elección y de nuevo su versatilidad nos ofrece muchas posibilidades. Desde usarlo como pavimento principal para crear una superficie continua que regalará elegancia a la terraza, a recubrir con él suelos y paredes o el frente de una ducha.

Fuente: AnnunciPerVoi

Pero hay otras opciones más originales que nos pueden llamar la atención. En concreto diseñar unos bancos de microcemento vestidos con unas colchonetas de colores veraniegos. O unas jardineras para ampliar el espacio donde lucir nuestra selección de plantas favoritas. Esto es solo un avance de todo lo que podrías plantearte con este material en tus exteriores. Me lo reservo para un próximo post.

¿Te quedas con alguna de estas propuestas?