Llega el otoño y, con él, la época de hacer limpieza general en casa y también en la cocina. Y, a pesar de que estas tareas son necesarias, es importante mantener la limpieza cada día. Hoy te contamos algunos trucos para que consigas limpiar los electrodomésticos sin demasiado esfuerzo y lograr mantenerlos más tiempo como el primer día.

limpiar los electrodomésticos
Fuente: Haier

No podríamos vivir sin electrodomésticos. ¿Te imaginas cómo sería tu vida sin lavadora o sin frigorífico? Seguro que no. Pues bien, para que te duren mucho tiempo y funcionen perfectamente es necesario limpiar los electrodomésticos con cierta frecuencia. Aquí tienes algunos tips que te vendrán bien.

La nevera, la lavadora, el horno, el lavavajillas… Son muchos los electrodomésticos que usamos cada día. Mantenerlos limpios y en buen estado es fundamental para obtener de ellos los mejores resultados, así como para que no se estropeen a la primera de cambio.

Limpiar los electrodomésticos con frecuencia

Fuente: Balay

A la hora de mantener los electrodomésticos más importantes en perfecto estado, la clave está en limpiarlos de forma constante, si no después de cada uso, sí con bastante frecuencia. De lo contrario la suciedad se irá acumulando poco a poco, y te costará mucho más limpiarlos después. Eso sin contar con que funcionarán peor.

En el caso del frigorífico, por ejemplo, conviene mantener el interior limpio, eliminando cualquier resto de comida o líquido que pueda derramarse para que no proliferen las bacterias y puedan contaminarse los alimentos. Por eso tendrás que limpiar el interior con una solución de agua jabonosa y una bayeta.

Fuente: Balay

Para evitar que se ensucie, recuerda conservar todos los alimentos en recipientes bien cerrados. Además, y dado que la mayoría de frigoríficos de hoy día tienen tecnología no frost, si no lo guardas todo bien cerrado los alimentos se secarán y no se conservarán en perfectas condiciones.

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Por otra parte, lo mejor es que observes ciertas pautas a la hora de utilizar la nevera. Nunca metas alimentos calientes ni sobrecargues el frigorífico. Ha de haber una buena circulación del aire en el interior, por lo que no debes pegar los alimentos a las paredes ni entre ellos.

El lavavajillas necesita un mantenimiento constante

Fuente: Siemens

Es uno de los electrodomésticos que más usan. De hecho, lo normal es que una familia de tres o cuatro miembros tenga que ponerlo una vez al día. En cualquier caso, ese gesto no solo nos ahorra el esfuerzo de lavar los platos, sino que supone un ahorro importante de agua.

Para que funcione correctamente durante muchos años, tendrás que limpiarlo periódicamente. Una o dos veces a la semana pasa una bayeta con detergente por el marco de la puerta y las gomas del interior. También tendrás que desmontar y fregar el filtro y las aspas.

Una vez al mes conviene limpiar a fondo el lavavajillas y los conductos. Existen en el mercado productos para hacerlo, aunque también puedes optar por métodos más naturales y ecológicos. Una receta es programar un lavado largo a máxima temperatura con el aparato vacío y sin detergente. Cuando se haya iniciado el lavado, abre la puerta y vierte dentro un vaso de vinagre. Después ciérralo y deja que termine de lavar. ¡Listo!

La lavadora, siempre a punto

Fuente: Balay

A la hora de limpiar los electrodomésticos, la lavadora es uno de los que más atención requieren. El principal enemigo de la lavadora, y lo que más la deteriora, es la humedad que se acumula en el interior. Por eso, es decisivo limpiar y secar la goma de la puerta, en la que se acumula el agua. Si no lo haces, la goma irá estropeándose sin remedio.

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También puedes dejar la puerta abierta para que se seque el tambor. Y, por supuesto, debes sacar y limpiar el filtro frecuentemente con agua caliente y jabón.

Horno sin rastro de grasa

Fuente: Haier

La limpieza del horno es un tema peliagudo, ya que este electrodoméstico no es fácil de mantener limpio. La grasa se va acumulando y resulta difícil de eliminar del interior.

Si tu horno es relativamente moderno, puede que esté equipado con pirólisis. Se trata de una función de autolimpieza mediante la cual el interior del horno alcanza una alta temperatura que desintegra la grasa y la suciedad. Este proceso es eficaz pero has de saber que consume una cantidad considerable de energía.

En cualquier caso, si tu horno no posee esta función de autolimpieza, tendrás que limpiarlo tú. Aunque el mercado te ofrece productos que dicen obrar milagros contra la grasa, lo mejor es emplear ingredientes naturales que son menos contaminantes y obtienen resultados parecidos.

Una receta que resulta bastante efectiva es pulverizar las paredes del horno con una solución de agua y vinagre. O también hacer una pasta con agua, vinagre y bicarbonato sódico y dejarla actuar durante varias horas antes de retirar y aclarar. Estos procedimientos te ayudarán a eliminar la grasa del interior del horno, aunque lo mejor es limpiarlo con frecuencia para que no se acumule la suciedad. Las bandejas y rejillas se friegan con agua caliente y detergente.