Combinar la unión de dos espacios es un poco complicado, ya que la función de cada uno es distinto. Por eso si días atrás hemos hablado sobre la unión de cocina y salón o cocina y comedor-salón, esta vez quitamos casi todas las paredes y nos inspiramos con la decoración de este luminoso loft.


Los estilos que se aprecian en el loft son varios, ya que hay materiales vintage, mobiliario moderno, elementos retros y colores minimalistas. El blanco lo inunda todo, dejando al descubierto unas enormes vigas marrones, con claros signos de oxido e historia.  Una de estas vigas pasa por la mitad de la cocina, dividiéndola en dos partes.


En la primera hay unas estanterías descubiertas con parte del menaje de cocina y bajo estas encontramos la pica en la que lavar los platos. Y en la segunda encontramos un mueble realizado totalmente en metal en cuya superficie están los fogones para cocinar, de diseño actual pero con inspiración retro.


La cocina también dispone de una isla en su parte central realizada en hormigón. En uno de sus laterales han creado una cajonera reutilizando unos viejos cajones de madera oscura. El contraste entre los dos materiales es original y muy creativo.

Junto a la isla se han colocado varios taburetes todos ellos distintos. Así nos encontramos con uno sin respaldo metalizado, dos que imitan las sillas del colegio hechos de madera y hierro, y otro más conceptual con una estructura blanca pulida y un respaldo pequeño.


En conjunto la cocina busca inspiración en varias tendencias para poder conseguir la atemporalidad. Original ahora y original mañana. Por eso han seguido decorando el resto de pared como parte del salón- comedor con vitrinas antiguas pintadas de blanco y con elementos de ajuar rescatados del pasado.

Esta unión de estilos es ya interesante por separado, pero en conjunto crea una tendencia nueva que alguien debería empezar a bautizar.

Fuente: Warm Deco