El vidrio es un material que se ha usado mucho a lo largo de la historia cumpliendo distintas funciones. El vidrio era usado por los romanos como consecuencia del comercio que existía entre los egipcios y los fenicios.

A comienzos del imperio romano se empezó a fabricar vidrio con las mismas técnicas que se usaban por los fenicios y los egipcios, con el paso del tiempo lograron perfeccionar las formas y así se crearon bonitas vasijas obteniendo una gran diversidad y elegancia en ellas.

Uso del vidrio
Fuente: Vidreglass

También se han descubierto sepulturas de vasijas confeccionadas por un vidrio de tono incoloro y verdoso. El uso del vidrio es muy amplio, atendiendo las diferentes necesidades de sus usuarios.

Los romanos también creaban vasijas en las que se almacenaban aceites y perfumes para los sepulcros. Estos recipientes se caracterizaban por ser estrechas. Se las conocidas como lacrimatorios y ungüentarios. En esa época se decoraban las vasijas de vidrio con las mismas técnicas que años más tarde emplearon los venecianos. Para obtener una bonita decoración se unían barritas y filigrana de vidrio sobre la superficie.

Recordemos que el vidrio es un material inorgánico, frágil, transparente y amorfo que podemos encontrar en la naturaleza, si bien en la mayoría de los casos es producido artificialmente por el ser humano. El vidrio de tipo artificial es usado para miles de cosas, entre ellas las ventanas, las botellas, los lentes. Podemos decir que el vidrio es un tipo de material cerámico amorfo.

Para su obtención se debe colocar arena de sílice (SiO2), carbonato de sodio (Na2CO3) y caliza (CaCO3) a temperaturas que rondan los 1500 grados. A lo largo de la historia del vidrio se incorporó el término cristal, que era usado, en muchas ocasiones, como sinónimo de vidrio, si bien científicamente esto es erróneo. El vidrio es un sólido amorfo ya que sus moléculas se encuentran dispuestas de manera irregular y no un sólido cristalino.