Los espejos tienen un encanto propio muy especial y los espacios en los que se incluyen adquieren, sin duda, una magia que pocos elementos podrían aportar.

Al incluir espejos en la decoraciónobtenemos básicamente tres cosas: una mayor luminosidad, una sensación de mayor amplitud y si sabemos jugar con ellos, preciosas perspectivas. Probablemente sean estos tres aspectos los que doten de esa magia tan especial a los espejos.
Luminosidad y sensación de una mayor amplitud es algo que cualquier espejo, independientemente del lugar en el que se decida ubicar, aportará la decoración. Sin embargo, para obtener buenos resultados en cuanto a perspectivas y reflejos, debemos jugar con ellos y ser un poquito más ingeniosos/as. Eso sí, el resultado puede ser realmente espectacular.








