A la hora de decorar la elección de los colores y tonalidades parece ser determinante, por ello trabajaremos en un concepto muy grato, altamente decorativo y sumamente delicado, se trata de implementar tonalidades pastel, claras, vivas y con gran posibilidad de ornamentar, entre ellos el amarillo.
El amarillo es el color de la luz, su implementación simboliza el lujo y la claridad ligado profundamente a la intelectualidad es generador de estados de ánimos y predispone al pensamiento profundo y la fineza, por ello lo seleccionaremos como color ideal para nuestro salón.











