Los recibidores que se han de ubicar en un pasillo, especialmente aquellos que además deben instalarse en pasillos estrechos, presentan una gran dificultad a la hora de decorarlos. La primera de las dificultades con la que nos encontramos al decorar o habilitar este tipo de recibidores es la imposibilidad de colocar muebles. Sin embargo, el caso no está perdido…

Antes de comenzar a decorar debemos tener en cuenta una «norma»: cuanto más estrecho sea el pasillo en el que se encontrará el recibidor, más despejada deberá estar la zona.
Son dos los motivos fundamentales que nos obligan a tener muy en cuanta esta regla. El primer motivo es cuestión de funcionalidad, si el pasillo es estrecho y encima está cargado de muebles y elementos decorativos, la comodidad y funcionalidad desaparecerán. El segundo motivo es cuestión de estética, cuanto más despejada esté la zona, mayor sensación visual de amplitud.








