Desde los comienzos de nuestra civilización parece que la obsesión por entender y medir el tiempo fue un arte increíblemente desarrollada por nuestros ancestros, de tal manera que sus métodos para medir el tiempo fallan por milésimas de segundo con respecto a los sistemas actuales donde toda la tecnología conocida por el hombre se encuentra a su disposición.
Pero los relojes se han transformado y ya no son patrimonio único a los sabios de nuestra civilización, sino que son comercializados de manera masiva y con costos sumamente razonables, sumado a ello podremos decir que encontramos relojes en prácticamente cualquier lugar, desde las video caseteras hasta los microondas, pero la decoración no se olvido de estas increíbles maquinas y las implementa de formas tan transgresoras como hermosas.






