Pensar en los espejos cómo simples piezas decorativas es uno de los primeros errores en los cuales solemos remitirnos ante el desconocimiento de la gama interminable de soluciones que los creadores modernos nos proponen, particularmente optimizando la vida cotidiana destacando la importancia de la pieza y adaptándolo según convenga a nuestra decoración.
Y es que el espejo puede ser una pieza central de nuestra decoración o accesoria, y es en ambos casos donde la creatividad del diseñador debe estar presenta para obtener el mejor partido y aplicar conceptos innovadores que logren transformar el ambiente sin que el mismo caiga en desmedro de la visión global en el proyecto terminado.







