Me encantan las tardes de museos y exhibiciones, del tipo sábado en la tarde con amigas. Quedar después de una comida ligera con tres de tus mejores y dejar a tu esposo en casa con los niños. Seguramente las que se visitan son las gratuitas, las de temporada o alguna apertura de galería. Las colecciones permanentes de los museos son una excelente opción para una visita más tranquila y extensa. Todo en la ciudad se paga.
Es una actividad que me encanta, un poco ligera pero muy edificante y lo digo con voz de profesional porque soy una experta (mis amigas y yo). Desde que nos conocimos en la Facultad no paramos de vernos para pasear y actualizarnos en el qué, quién y dónde de las colecciones de arte en la ciudad. Yo debo confesar que colecciono muebles porque mi posición de trabajadora asalariada, esposa y madre, no me permite coleccionar arte.



