Nadie me entendió el día que dejaba la oficina.. “Estás loca” dijeron algunos. “Estás Loca” pensaron otros. Y en cierto modo tenían razón, aunque no de la manera en que ellos creían. Lo que pasaba era que no conocían las razones por las cuales tomé la decisión o por lo menos no todas. Si lo hubieran sabido seguro me habrían entendido, más allá de eso, me habrían apoyado.
Cubed es un sofá cama que supone un nuevo concepto en este tipo de muebles, más modernista, más actual, en definitiva, un mueble adaptado a la nueva década que estamos comenzando.
Antes de que sigáis leyendo he de decíos que la propuesta que os traigo es un tanto arriesgada, pero eso no quiere decir que sea absolutamente genial. Me ha encantado, pero automáticamente he pensado. Mi madre nunca lo compraría.
Recuerdo que cuando me presentaron a Nicolás, mi actual esposo, me quede sorprendida y hasta anonadada al descubrir que se trataba de un hombre que no sólo lucia muy bien sino de que tenía un muy buen sentido del humor, lo que me aseguraba que era inteligente, y un criterio estético plenamente desarrollado. El hombre, aunque muy austero en su forma de vestir, me mostró desde la primera conversación, que al igual que yo, valoraba y tenía un especial interés por la decoración, además de otras artes mayores.
No puedo decir que nuestra relación sea perfecta, ni siquiera cercana a muy buena, porque somos espíritus libertarios y realmente creemos en nuestras convicciones pero si puedo asegurar que hay un territorio en el cual somos almas gemelas y es en el del diseño. Hace poco compró, sin necesidad de mi intermediación, una mesa de centro para su oficina que por poco le robo para ponerla en casa. Ya tengo una en el salón así que solo se quedo en una de mis valiosas ideas.
Entender el comportamiento de un marido para poder proponerle una idea adecuada en el momento adecuado, pero sobre todo convencerlo de que el proyecto propuesto se adapta a las necesidades de la familia: ese el sueño de cualquier madre y esposa. No tiene que ver solo con que la mayoría de los gastos fuertes los asuman ellos, en el caso de que tengan mejor salario que nosotras, sino que, al contrario de lo que decimos, ellos si tienen voz y mucho voto a la hora de tomar decisiones.
Por ejemplo cuando se trata de decorar su oficina parece ser que él es el experto en decoración y no yo. Me da la impresión de que tiene muy claro cómo quiere que luzca su espacio y me usa a mi como una herramienta para hacer su sueño una realidad. Me describe un objeto, yo busco en la Web hasta que encuentro varias posibilidades, se las enseño, el decide cuál se ajusta más a sus posibilidades y finalmente la compramos.