He venido a Galicia este fin de semana y la lluvia me ha acompañado durante todo el viaje. A mí me gusta conducir y recorrerme este país por carreteras secundarias, con sol, sobre y todo con sol, aunque el paisaje nublado también tiene su encanto. Me gustan los juegos de colores que se crean con el sol de la tarde, las nubes grises de lluvia, y lo sdistintos tonos de verde de los árboles y las montañas.
Es una manera positiva de ver las cosas cuando el tiempo no acompaña en estos viajes largos y por compromiso que suelo hacer cada puente de la Inmaculada. Y que, claro, me sirve para enlazar al artículo de decoración que me he visto esta mañana y que a continuación les explico.





