La hora de tomar una merienda es definitiva en el día, en caso de ser varias meriendas las que se toman son tan definitivas unas como otras. Una comida sencilla, llena de energía en la mañana sienta muy bien para no sentir fatiga y llegar sin hambre desesperada a la hora de la comida o en la tarde funciona como aperitivo y así tener una cena relajada y a una hora cómoda.
La liviana puede tener algo de fruta, zumo, algo de pan y un poco de jamón, una energética incluye tortilla de patata, tostas con aceite y tomate, incluso una ración de paella o algunas gambas. Lo importante es comer algo pequeño que nos resulte muy gustoso y poder afrontar una gran comida sin tanta ansiedad. Las bebidas que acompañan mis meriendas son el chocolate a la taza, en ocasiones especiales, té, cuando quiero calma, y café que resulta mucho más energizante que ninguna otra.




