En este ejemplo lo vemos como un mural para guardar y mostrar dibujos realizados por niños pero en realidad podemos aplicarlo a cuarquier tipo de imagen, ya que la idea nos ha parecido buenísima.
Simplemente con dos ramas de arbol, palos, o cualquier otro objeto curioso y principalmente longitudinal podemos hacer este «expositor».
También necesitaremos cintas (resistentes) y lazos de diferentes telas y colores para combinarlas y colgar las imágenes. El proceso es sencillo. Debemos colgar primero el palo (o los palos) en la pared. Podemos hacerlo de la forma que más nos convenga y menos daño haga a nuestra pared.










