Cómo limpiarla todos los días

Si tienes una encimera de cuarzo compacto, tipo Silestone, tan solo necesitará que la limpies con un detergente neutro y agua. Yo creo que el lavaplatos que uses para fregar la vajilla a mano puede servir. Lo importante es no utilizar productos químicos agresivos.
Las encimeras de piedra natural (granito y mármol) se limpian con agua caliente y un jabón suave. Aclara y seca con un paño. Tendrás que tener cuidado de que no caiga sobre ella ningún producto químico o ácido que pueda dañarla, incluido el zumo de limón.

Normalmente las encimeras de granito suelen llevar un tratamiento específico que las protege de las manchas. Se trata de un acabado impermeabilizante que evita que cualquier líquido que se derrame penetre en el material.
Si es de acero lo mejor es fregarla con una esponja y jabón neutro (ten mucho cuidado de no usar estropajos que puedan arañarla). De vez en cuando le vendrá bien que la frotes con un paño mojado en alcohol de quemar. La dejará como nueva.
¿Tienes una encimera de madera maciza? Procura que las manchas de grasa no penetren en la madera limpiándolas cuanto antes. Aunque lleve un tratamiento, siempre se pueden ensuciar. En ese caso, utiliza un desengrasante suave para eliminar este tipo de manchas. Y cada cierto tiempo frota la encimera con aceite de linaza.
Las encimeras laminadas se limpian a diario con jabón neutro, y si tienen manchas de cal se pueden quitar con vinagre o con un producto antical. Eso sí, procura no mojarlas demasiado, porque son sensibles a la humedad.