Me parece importante recalcar que muchas de las veces que estamos buscando un mueble o un accesorio especial es muy posible que lo tengamos ya en casa. Definimos las cosas por su uso y también por su belleza, pero es innegable que los objetos adquieren valor sentimental por contener para nosotros historias de personas y de lugares. En las herencias se traspasan historias y tradición de familia, sin son muy antiguas incluso tienen un valor económico considerable.

Con la familia grande o pequeña que hayamos tenido realizamos nuestro primer acercamiento al mundo exterior y a su sus imágenes. Tengo la imagen fija del primer televisión que vi, estaba en el salón de mi casa. También los objetos que nos han acompañado durante nuestro crecimiento han moldeado nuestro gusto de una u otra manera y a través de ellos vivimos el diseño todo los días. En mi caso ocurrió con un televisor SONY de 1983, chapado en lámina de madera en el exterior, y metal plateado en el interior, con pantalla grande, ovalada verde, y dos antenas largas plateadas. Estaba en el salón de mi casa y me parecía la maravilla.

En mi familia recorre entre manos un televisor el primer televisor a transistores que Sony Corporation presentó en el mundo en 1960. Es no pequelo, el TV8 301, un televisor futurista de cinco pulgadas de pantalla. Una pieza para coleccionista, creo yo, que debería estar en mi casa mientras el coleccionista aparece. En todo caso lo usaría como una mesita auxiliar y darle utilidad.

Aquí os dejamos una galería de objetos antiguos que podrías encontrar en el desván de los abuelos y podrían tener su valor, al menos sentimental.