Las cocinas que utilizan en nuestros restaurantes favoritos están repletas de acero y mobiliario metalizado que facilita mucho la limpieza. En este caso es primordial la higiene a la estética.


En las cocinas hogareñas, el acero se utiliza únicamente en algunas zonas, que suele ser la campana extractora y el área más cercana a esta. Por eso resalta la utilización del acero en esta cocina, ya que es utilizado por estética e higiene a partes iguales.


Todo el mobiliario colocado en la parte baja esta hecho de acero. Cajones y puertas de armario se mezclan a la perfección con la superficie de electrodomésticos, que cuesta diferenciar a simple vista. Tan solo la parte superior situada sobre el fregadero es un mobiliario más normal, con unas baldas al descubierto y unos armarios pintados en blanco. La mezcla del acero de sus armarios y las baldosas blancas, la sensación que se respira en la cocina hogareña. Seguramente durante los días fríos de invierno, no es muy agradable sentarse a degustar un café en ella.


Pero si creías que esta era su única particularidad estás equivocado, ya que su suelo tampoco deja indiferente a nadie. Se trata de un suelo descubierto, ya que esta hecho de cemento. El tratamiento final que han aplicado sobre el cemento, le hace dibujar unas finas líneas blancas que imitan el movimiento del agua, pero esto no lo hace más agradable a la vista.


Un color apagado de un material poco estético. Acostumbrada a verlo en instalaciones modernas e instituciones modernas en locales industriales renovados, no ayuda a familiarizarse con este material en el pasillo y las habitaciones de un hogar.

Aunque la decoración interior de esta casa es inspiradora y muy envidiable, no me acaba de convencer el acero y el cemento en un hogar.