Las puertas interiores correderas de hoy son más que una solución cuando hay problemas de espacio. Además de ser prácticas y cómodas, aportan a la decoración un toque moderno muy especial. Sigue leyendo y verás.

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Fuente: Leroy Merlin

¿Tu casa es pequeña? No te preocupes. Hoy existen un sinfín de soluciones prácticas y decorativas para resolver problemas de espacio. Es el caso de las puertas correderas, con las que se gana amplitud, ya que no ocupan al abrirse o cerrarse. De hecho, con una puerta corredera o plegable se puede ganar nada menos que 1,5 m2. No está mal, ¿verdad?

Pero ya no solo cuenta que las puertas correderas sean prácticas, que lo son. También es importante que sean estéticamente decorativas y que aporten algo al interior de la casa. De hecho, hoy se han convertido en una opción cada vez más utilizada gracias al ambiente moderno que se crea con ellas. Le dan a cualquier espacio un toque muy vanguardista y actual.

Puertas interiores: todas las opciones

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Fuente: Klein

Cuando uno se plantea instalar una puerta corredera en su casa, le vienen a la cabeza los feos y anticuados modelos de antaño. De hecho, yo creo que este tipo de puertas dejaron de utilizarse por lo poco decorativas que resultaban.

Sin embargo, la cosa ha cambiado muchísimo desde entonces y hoy existen en el mercado diseños de puertas correderas que son espectaculares. Hay tanta variedad de sistemas, modelos y acabados, que te costará decidir qué puerta corredera es la mejor para tu casa. Te contamos los diferentes tipos que existen.

Puertas correderas a la vista

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Fuente: Leroy Merlin

Las puertas correderas que van sobrepuestas en la pared y que se deslizan por una guía exterior que queda a la vista son las más sencillas de instalar. Tienen muchas ventajas y algunos inconvenientes. Por ejemplo, para montarlas no hace falta hacer obras, con la comodidad y el ahorro que ello supone. Sin embargo, la pared sobre la que se superponen queda prácticamente inutilizada, y la puerta queda más a la vista, digamos que se ve más.

Sin embargo, si te decides a instalar tú mismo la puerta corredera, esta es la mejor opción, ya que es la más sencilla. Tan solo tendrías que fijar el rail de la guía, atornillar el cilindro de fijación en la parte superior de la puerta, colocar la puerta con fijaciones en el tubo guía y, por último, fijar el tirador. Es un trabajo bastante fácil para el que no necesitas más herramientas que la taladradora, una broca para hormigón, un nivel de burbujas y un destornillador. Al final del artículo te dejo un vídeo de Leroy Merlin para que puedas ver cómo se hace.

Puertas correderas empotradas

Esta es la forma más decorativa de instalar una puerta corredera (aunque a mí personalmente la opción anterior no me parece nada mal, estéticamente hablando). Sin embargo, las correderas empotradas se ocultan totalmente a la vista cuando están abiertas, por lo que el resultado es mucho más limpio.

Eso sí, para instalarlas hay que hacer algo más de obra, con lo que el presupuesto que necesitas es también más alto. Y, a no ser que seas un manitas, yo dejaría el montaje en manos de un profesional, porque aunque no es un trabajo extremadamente difícil, tiene más complicación que ponerlas a la vista. Para empezar habría que hacer un doble muro (suele hacerse con Pladur) en el que se van a insertar las puertas cuando estén abiertas.

Existen varias opciones, según el tamaño del hueco que se tenga que cerrar: una sola puerta que se desliza (cuando el hueco no es demasiado grande), dos puertas que corren sobre la misma guía pero en sentido opuesto, o lo que se llaman puertas paralelas que corren por dos guías: la primera hoja llega hasta la mistad del hueco y la segunda hoja termina de cerrarlo. Es el mismo sistema que las ventanas correderas.

Materiales y acabados, el efecto decorativo

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Fuente: Klein

Llega el momento de elegir el material del que te gustaría elegir las puertas correderas y nos encontramos un poco perdidos, lo que es normal dada la cantidad de colores y acabados por los que se puede optar.

Para simplificar, las puertas correderas suelen ser de madera o de cristal. Las primeras ponen una nota más tradicional y también más natural. Si las eliges de madera clara, o incluso lacadas en el color de la pared, su peso visual será mucho menor y no agobiarán en absoluto. Se integrarán mucho mejor en cualquier ambiente.

Las puertas de cristal resultan más modernas. Aportan un matiz de vanguardia que va muy acorde con las casas de estilo contemporáneo. Eso sí, si te decides por esta última opción, tienes que asegurarte de que el cristal que se ponga sea de seguridad.

Elige una puerta corredera para tu casa y gana espacio. ¿Qué modelo te gusta más?