¿Quién ha dicho que las alfombras son solamente para el invierno? Nada más lejos de la realidad. Como las bicicletas, hay modelos y materiales específicos para disfrutar de unos suelos prefectamente vestidos, también en la estación más calurosa del año. Hoy te contamos todo lo que necesitas saber para elegir las alfombras de verano perfectas para tu casa.

alfombras de verano artenzo
Fuente: Artenzo

Me encantan las alfombras. No solo son perfectas para vestir y decorar nuestros suelos, sino que aíslan del frío y del ruido, aportan confort y una dosis extra de calidez que no le viene mal a ningún ambiente. Sin embargo llega el buen tiempo y parece obligado retirarlas para llevarlas al tinte y guardarlas hasta el otoño. Pues no tiene por qué ser así: elige algunas alfombras de verano y disfrútalas a pesar del calor.

Las alfombras no pierden su razón de ser cuando llega el buen tiempo. Hay modelos y materiales perfectos para disfrutar durante la estación estival. Si bien ahora no es tan necesaria esa calidez que suelen transmitir (y que tanto nos gusta cuando hace frío), las alfombras de verano continúan cumpliendo una función destacada: decoran, aportan confort y protegen el suelo del uso diario. ¿Por qué prescindir de ellas?

Alfombras de verano muy frescas y ligeras

Fuente: Serena & Lily

La clave de las alfombras adecuadas para decorar en verano es el material. Conviene dejar a un lado las fibras textiles más habituales, como la lana por ejemplo, y decidirse por materiales más ligeros y frescos, que no transmitan sensación de calor.

Podríamos hacer una distinción entre alfombras de verano de fibras naturales y alfombras de material sintético. Si las primeras son perfectas para decorar con un toque fresco y natural, las segundas son perfectas para decorar los espacios exteriores, ya que soportan bien la humedad y la radiación solar.

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La magia de las fibras naturales

Fuente: Serena & Lily

Vestir los suelos de nuestra casa con alfombras de fibras naturales no es nada nuevo. Este tipo de esteras se han venido utilizando desde hace muchísimos años, y no han perdido ni una pizca de actualidad con el paso del tiempo.

Destacan por su belleza las de bambú, yute, sisal, cáñamo y también las de algodón, muy prácticas y alegres. Aunque algunos de estos materiales pueden usarse en terrazas y porches, lo mejor es reservarlas para interior, ya que no se deben mojar si quieres que te duren.

Una opción es darles un tratamiento para protegerlas de la manchas y del agua, aunque este tipo de protectores solamente dura unos 3 o 4 años. Para limpiar las alfombras de fibras naturales, tendrás que pasar el aspirador habitualmente. Y frotar con una bayeta húmeda en caso de que se manchen.

En cuanto a los tipos de fibras naturales entre las que puedes elegir, hay varias y todas muy decorativas. Las de bambú y las de cáñamo, por ejemplo, son más resistentes por lo que puedes usarlas en zonas de uso frecuente como salones, pasillos o recibidores.

Fuente: Serena & Lily

Las de yute son más suaves pero menos resistentes, por lo que son adecuadas para dormitorios y zonas de poco tránsito. El sisal no soporta bien la humedad, por lo que es mejor que la dejes en el interior. Y el algodón es bastante resistente. Incluso hay alfombras de verano de algodón que se pueden lavar.

Alfombras de material sintético, las todoterreno

Fuente: Vanill

Son muchas las ventajas que te ofrecen las alfombras de verano realizadas en material sintético. Para empezar, son perfectamente adecuadas para colocar en espacios exteriores, desde el porche a la terraza, ya que el agua no las deteriora. También puedes disfrutarlas en el jardín, junto a la piscina o en una zona de césped. ¿Qué te parece?

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Puedes elegir entre dos materiales diferentes, ambos muy resistentes. Las de polipropileno, en primer lugar, son perfectas para usar al aire libre, ya que resisten de maravilla tanto el desgaste como la humedad o los rayos directos del sol. Y no solo eso, sino que también son antimoho y se secan muy rápidamente, por lo que no hay problema con que se mojen.

Apuesta por las vinílicas

Fuente: Vanill

Otra alternativa son las alfombras vinílicas que, además, son tendencia. Una de sus mayores ventajas es que resultan muy fáciles de limpiar, ya que puedes fregarlas como cualquier otro suelo. No acumulan polvo y son antimoho y antibacterias, por lo que son la mejor opción para personas alérgicas.

Igual que las de polipropileno, resisten sin problemas los rayos solares sin que se alteren los colores en absoluto. Por eso son geniales para ponerlas en la terraza, la cocina o el cuarto de baño.

Como puedes ver, las alfombras no son cosa del frío y del invierno. Merece la pena dar una oportunidad a estas alfombras de verano tan especiales y capaces de hacer más cómoda y confortable tu casa.

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