Los hay más largos, con manguera incluida, con válvula para agua caliente y fría de forma dentada o conectados a la pared. Son muchos los tipos de grifos que hay para las cocinas, pero todos tienen en común un color metalizado.  Un tono que sirve para cocinas modernas y rústicas. Pero si los grifos tuvieran color:
¿Cual elegirías?


En Vola siempre han apostado por un diseño innovador en el sector de grifería, tal y como cuenta su historia con Arne Jacobsen. En 1961 la diseñadora ganó un concurso del Banco Nacional de Dinamarca con el diseño de este grifo, pero no fueron los únicos en apoyar su diseño, ya que al poco tiempo el dueño de VOLA A/S se puso en contacto con ella.

Verner Overgaard, quien presentó su propuesta de un nuevo tipo de grifo mezclador de pared, contactó con Arne y juntos diseñaron un modelo donde todas las parte mecánicas se ocultaban bajo la mesa, dejando a la vista el surtidor y las manijas. Así nació el diseño simple y conciso que ha seguido en su trayectoria la marca VOLA.

Medio siglo después, sus grifos son un ejemplo de diseño con una arriesgada apuesta por el color y las formas minimalistas.

Sus propuestas pueden encajar en un ambiente rústico donde la madera destaca en gran parte del mobiliario, en cocinas más modernas sin apenas decoración o junto a aceros inoxidables. Su diseño se adapta a la decoración que le rodea y consigue dar un aire diferente, con una chispa de color.

Si quieres conocer más sobre los grifos VOLA te recomendamos consultar Danish Design Store.