Chairless en realidad es una silla que no existe porque no hay tal silla aunque sí el concepto para el que la utilizamos: sentarnos. La «silla que no es» es un diseño del chileno Alejandro Aravena para la empresa Vitra.
Chairless es un asiento para el nómada moderno, ese que a veces se sienta en el césped de un parque a comer un bocadillo o a disfrutar de una tarde, el que espera en un aeropuerto, el que se sienta en un concierto o el que lee en la playa. No somos nómadas para muchas cosas más que no sean de uso y disfrute, pero para ello está este curioso aparato.
Al enrollarse alrededor del cuerpo, sujeta las piernas para que nosotros no tengamos que hacer fuerza para hacerlo o utilizar los brazos para rodearlos. De esta forma alivia las piernas y también la columna vertebral que no está en suspensión sino que consigue un apoyo, así también se pueden tener las manos libres para hacer el resto de cosas.
El diseñador se inspiró para su creación en los indios ayoreo, procedentes de una región de Paraguay, una tribu nómada y pobre que sólo puede permitirse sentarse en el suelo y utilizan una banda como asiento tensada alrededor de las piernas y de las espalda. Chairless sería una versión de esta banda actualizada, con 85 cm de largo y 85 gramos de peso que se pueden llevar incluso en el bolsillo de un pantalón. Se puede adquirir en cuatro variedades.
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