Como hemos dicho en numerosas ocasiones, los muebles que adquirimos para nuestros bebés al final pueden quedar inutilizados con el paso del tiempo ya que los niños crecen y ya no pueden utilizarlos. A muchas mamas les gusta guardarlos como recuerdo pero al final se convierten en un trasto que no saben donde meter.
Por eso la tendencia actual es a adquirir muebles que además de su funcionalidad primigenia, tengan también otra función que podamos aprovechar después. Ejemplo de ello es Stokke Care, cambiador para el bebé y escritorio para el niño y adolescente.
Cuando el bebé está reciente nacido lo utilizamos como cambiador, con varios estantes incluidos para guardar los productos necesarios para el niño, pero cuando deja de utilizar pañales y ya es muy grande como para cambiarlo , cambiamos las posiciones y pasa a ser un escritorio o una estantería.



