Como norma general tendemos a dejar los techos de la casa en color blanco. Ésta es una «norma general» que de tanto utilizar casi se ha convertido en una «norma obligatoria», ya que muy pocas veces se rompe.

Hoy voy a demostrar que romper con ideas impuestas puede dar un giro rotundo a la decoración de cualquier espacio. En este caso, pintar de colores algo más llamativos el techo de una estancia puede convertirla en diferente, acogedora, especial, original…








