En la mente del diseñador Carlos Tíscar los muebles de casa le recordaban a veces a singulares caras humanas, o como pequeños robots que por la noche, cuando todos duermen, cobran vida (algo así como los juguetes de Toy Story). A mi me sucedía lo mismo, y me gustaba buscar esas caras por todos los muebles de la casa, pensando que uno estaba enfadado, el otro contento, uno era mayor, otro un niño…. la diferencia entre el diseñador y yo es que él decidió darles vida y crear sus propios diseños con caras y gestos, y así llegó a la creación de Facebox.
Modernidad y tradición en el salón de Muungano
Hace unos días ya os hablamos de un producto que fue presentado durante la Stockholm Design Week 2010, celebrada del 8 al 14 de febrero en la capital sueca, y días después seguimos haciéndonos eco de algunas de las novedades y diseños que allí se han mostrado; algunos que combinan la modernidad con la tradición como este diseño del estudio sueco Muungano.
Customiza tu lámpara
Cuando era pequeña mi madre me decía » mari eres una artista» pero en un tono así como de regañina, ya que si que era una artista, sobre todo en pintar paredes con mis rotuladores del colegio. Además también me gustaba hacer bonitos dibujos en mi ropa con bolígrafos.
Pero es verdad mi madre estaba un poco cansada de que yo lo fuera pintando todo a diestro y sinietro. Pero el día que peor le sentó que yo fuera una «artista» fué cuando pinté las cortinas de mi cuarto, y es que cómo explicarle a mi madre que las cortinas de mi cuarto estaban pidiendo color a gritos.
En fín que he sido una niña con mucha imaginación y todo lo relacionado con el diseño me ha llamado desde chiquitita, por eso cuando he visto esta lámpara he pensado que mi madre hace unos años me hubiera comprado una seguro para que dejara de pintar la casa.
Esta lámpara además de dar luz es un instrumento para que los niños dejen volar su imaginación y plasmen sus obras de arte en ella.
Silla Wassliy
No me gusta sentirme influenciada por las personas y sus formas de actuar. Estoy conforme con el hecho de ser afectada por los sentimientos, por el medio ambiente, por la nutrición, ¿qué se yo?, pero no soporto escucharme hablando como otra persona o teniendo las mismas actitudes o posiciones. Por supuesto entiendo que yo no soy única pero me refiero a algunos momentos en los que dejo de ser yo misma y me convierto en una imagen de lo que quisiera ser. Me veo ridícula.
Es cierto que admiro a muchas personas por diferentes cosas y que de ellos he aprendido mucho en todos los aspectos. Es cierto que me siento inconforme con muchas de mis características personales y profesionales. Pero ninguna de las dos anteriores verdades pueden excusar mi exagerada libertad para adoptar modelos sin analizarlos apropiadamente y convertirlos a mi propia realidad.





