Se ha dicho en muchas ocasiones y de forma pública y privada que soy obsesiva. Yo añado que de la mejor manera posible porque elijo sobre que me voy a obsesionar y gracias a eso me he convertido en experta cocinera, en amplia conocedora de los restaurantes de comida japonesa de la ciudad y en acertada masajista. Trato de canalizar todo desbordado “interés” que pongo sobre “algunas” cosas y de esa forma aprendo.
Ahora estoy con el asunto de los estilo Moderno –ojo, ¡no confundirlo con modernismo, porque es diferente!– que tuvo diferentes nombres según la región donde se desarrollaron y las variaciones locales. Vistos rápidamente el Art Nouveau y el Liberty es turno del difícil de pronunciar; Jugendstil en Alemania, que tomó su nombre en Munich por la revista para jóvenes JUGEN que promovía el estilo.


