Cuando se decora el cuarto de la niña, se tiene una ocasión para explotar toda la originalidad y aprovechar una gran variedad de elementos decorativos así como de colores, porque los ambientes infantiles son sencillamente muy fáciles de decorar. Hay que tener en cuenta que la niña pronto será jovencita y de ahí adulta, y que lo mejor que podemos hacer es, lograr una decoración que permita ir cambiando a medida que ella crece.

Por ello los colores son básicos, definitivamente el rosa siempre será  el mejor pero podemos optar por combinar tonalidades lo mismo que aprovechar pintar con elementos decorativos como paisajes para alguna pared, rayas o rombos de todo se puede intentar en las paredes. Sobretodo no excederse con los ornamentos  en la decoración infantil, porque luego de un tiempo puede resultar tediosos. Los colores ya sabemos servirán mucho y son fáciles de variar con solo aplicar otro.

En cuanto a los ornamentos, algunos servirán siendo adolescente y los muebles bien elegidos le serán útiles también cuando crezca, eso es escoger un escritorio para las tareas que sea versátil y que se pueda claro está adaptar a cuando esté más alta y requiera otros útiles más. Las lámparas y demás se pueden elegir también de manera que sean adaptables conforme varía la temporada y ella cambia también.

Lo mejor de la decoración que resulta duradero y que siempre contribuye mucho a la imagen del dormitorio es la ropa de cama. Elige colores intensos y primaverales aún cuando sea invierno, porque le dan alegría a la estancia, opta por materiales de buena calidad y no sobrecargues la cama porque muchos cojines o almohadones lejos de promover el descanso lo impiden. Las cortinas que sean de colores que contrasten con el color de las paredes y que sean fáciles de limpiar, así como de cerrar o abrir, no olvides que es el cuarto de una niña todavía.