pérgola bioclimática
Fuente: Biossun

Una pérgola bioclimática puede ser la solución perfecta para que puedas disfrutar de tu terraza durante mucho más tiempo. Te explicamos con pelos y señales cómo son este tipo de soluciones y cuáles son sus ventajas.

Si hay algo imprescindible para poder sacarle partido en verano a las zonas de exterior de tu casa es que exista un espacio de sombra. No hay terraza, patio, piscina o jardín a pleno sol en el que se pueda estar cuando el calor aprieta. Por eso, puede que necesites una pérgola bioclimática. Sigue leyendo y descubre todas sus cualidades.

Bajo la protección de una pérgola bioclimática

Fuente: Tasson Edil

Lo primero que debo contarte es que una pérgola bioclimática es aquella capaz de adaptarse de forma sencilla a las condiciones climatológicas de tu terraza en cada momento de uso. Es decir, puede regular de una manera natural la temperatura que hay en un espacio exterior como tu terraza en un momento concreto.

Quizás te resulte un poco complicado entender este concepto y en qué se diferencia del resto de pérgolas corrientes que existen. En realidad es muy sencillo. Las pérgolas bioclimáticas están compuestas por una estructura fija de aluminio y por una cubierta de lamas orientables.

En invierno y en verano

Fuente: Ace Shelters

Las lamas de una pérgola bioclimática se pueden mover para bloquear los rayos del sol en mayor o menor grado. Se cierran por completo cuando llueve (están dotadas de un sistema capaz de recoger el agua por los laterales. Incluso se puede aprovechar estas aguas pluviales para regar, por ejemplo).

Las lamas también se pueden abrir para permitir una ventilación natural cuando hace mucho calor. El grado de apertura puede llegar hasta los 170º, lo que permite una adecuada ventilación del espacio.

También te puede interesar:  Cubo para reciclar en la oficina

En invierno, podemos orientar las lamas para que dejen pasar el máximo de la radiación solar, consiguiendo que la terraza sea un espacio agradable aunque las temperaturas sean bajas.

En definitiva, se trata de un recurso capaz de personalizarse de forma puntual, para lograr el máximo aprovechamiento de la terraza. Así, podrás usarla prácticamente durante todo el año, tanto en invierno como en verano.

Más o menos complejas

Fuente: Frama Action

Las pérgolas bioclimáticas están disponibles hoy con distintos niveles de complejidad. Es decir, las hay muy sencillas o más complicadas. Las primeras cuentan con accionamiento manual. Para mover las lamas de aluminio y orientarlas o cerrarlas has de hacerlo con una manivela.

Existen también modelos dotados de accionamiento eléctrico, más avanzados. Estos se manejan mediante un interruptor o, incluso, con un mando a distancia. Hay algunas pérgolas que están equipadas con sensores de lluvia o viento. Son capaces de detectar que está empezando a llover y se cierran de forma automática.

Diferentes formas de instalación

Fuente: Tasson Edil

Como el resto de pérgolas que existen, las bioclimáticas pueden instalarse de diferentes maneras en función de cada caso. Según el emplazamiento donde quieras colocar tu pérgola, podrá ir en modo autoportante o fijada a la pared, a una de las fachadas de la casa. En el primer caso la pérgola se coloca sobre cuatro pilares y en el segundo sobre dos.

Y si prefieres disfrutar de una apertura total de la cubierta, puedes elegir una pérgola bioclimática con lamas retráctiles. Así cuando llegue el invierno podrás recoger por completo las lamas y dejar el espacio abierto.

Materiales, diseños y colores para elegir

Fuente: AMZ House

Las pérgolas bioclimáticas están fabricadas en aluminio. Se trata de un material resistente y ligero, muy práctico para este tipo de estructuras.

También te puede interesar:  Destaques exteriores para Navidad

Su diseño suele ser moderno y contemporáneo, de líneas rectas. Y aunque son perfectas para espacios modernos, también quedan bien en casas más rústicas. Sobre todo si las elijes en un color apropiado. La gama de colores es tan amplia que siempre es posible conseguir que la pérgola bioclimática se integre bien en un espacio determinado, ya sea una casa o un jardín.

Además de los colores puedes elegir los acabados del aluminio: mate, metalizados, nacarados, con efecto madera, imitación de acero corten, etc. Hay un montón de posibilidades.

Accesorios y complementos que te ayudan

Fuente: Frama Action

Existen diferentes formas de completar una pérgola bioclimática para adaptarla totalmente a las necesidades de cada terraza o patio. Puede ser que tú necesites cortinas laterales, o persianas o estores, o quizás paneles de vidrio o celosías para cerrar y acotar más el espacio. Todas estas soluciones se pueden añadir sin problemas a una pérgola bioclimática.

También se pueden instalar sistemas de iluminación LED que permitan usar el espacio por la noche, cuando ha caído el sol. Se colocan en la propia estructura, en los postes o también en las lamas.

Más grandes o más pequeñas, de funcionamiento manual o eléctrico, con luz o sin luz… Sea como sea la pérgola bioclimática que elijas será la solución perfecta para convertir tu calurosa y soleada terraza en un espacio fresco, cómodo y agradable, en el que de gusto estar.

Compartir