Reformar el baño, junto con la cocina, es uno de los cambios más impactantes en una casa. Elegir el azulejo correcto puede convertir un viejo baño en un lujoso spa. Hay una gran variedad de modelos disponibles, tantos como gustos y como presupuestos. Antes de emprender la reforma del baño, veamos algunas pautas para saber elegir.
En cuanto a tendencias, lo más actual en las reformas es la imitación de materiales como el cobre, el acero, la madera o el cristal con un asombroso nivel de detalle. Estos materiales nos aportarán un inconfundible look moderno.
El cristal acentúa la iluminación, se puede encontrar en vivos colores y además están hechos en su mayoría de cristal reciclado.
El acero nos da un look muy contemporáneo. Se pueden encontrar piezas enteras, tipo gresite o azulejo con detalles en acero.
El cobre y el bronce son más tradicionales que el acero, nos darán un aspecto más “sofisticado” sin dejar de ser moderno.
La madera ha sido uno de los grandes avances en el mundo de la cerámica. Esta innovadora tecnología nos permite colocar madera en sitios húmedos donde nadie te recomendaría poner madera de verdad. También podemos poner laminados de alta calidad, especialmente fabricados para usos en zonas húmedas.
El estilo minimalista, que tantos seguidores tiene, se consigue minimizando la discontinuidad suelo/pared, utilizando grandes formatos sobre todo en blancos y grises. Destaca también la ausencia casi total de elementos decorativos.
Por el contrario, un estilo rústico precisa tonos ocre y beige, que combinan muy bien con madera y forja. Imprescindible para un aire rústico, utilizar cenefas con motivos decorativos.
En cuanto a los formatos, suelen fabricarse cada vez más grandes. El formato grande es más fácil de limpiar, aunque encarece la reforma pues el desperdicio de piezas es mayor, además, los grandes formatos requieren que el instalador sea muy experto, o quedará desnivelado y con mal aspecto. En resumen, los defectos se perciben más en formato grande.
Colaboración: Simetrika