Cada situación por resolver en una posibilidad de evolucionar. Cuando salimos tarde hacia el trabajo, llegamos a la estación del metro y escuchamos como se aleja sin que estemos siquiera más allá de la taquilla, ya sabemos que todo va muy mal. Y después cuando finalmente llegamos al ducto y vemos en el anuncio digital que el próximo tren llegará en 15 minutos, es evidente que no hay solución.
¿Qué hacer? La pregunta ya no tiene que ver con el hecho de alcanzar a llegar 5 minutos tarde, de seguro y dándonos prisa llegaremos 20 después; ahora, lo que debemos hacer es plantear una excusa perfecta para no dejar evidencia de los 20 minutos de más que dormimos, después de que sonara la alarma. Una llamada a nuestro jefe, preguntando si quiere que le llevemos un café, será muy considerado con él y permitirá que lleguemos tarde pero muy temprano. Siempre hay una salida y entre más novedosa resulte, mejor serán sus efectos. Para comprobarlo podríamos también decir que nuestra abuela está enferma… a ver que tal nos va con eso.







