Hoy os traemos una idea genial para comenzar bien la semana: un proyecto de bricolaje que encantará, en especial, a los apasionados por la carpintería. Se trata de un escritorio DIY que podrás hacer tú mismo con un poco de madera y algunas herramientas sencillas. ¿Te gusta?

escritorio DIYLa idea no puede ser más simple, y no por ello es menos decorativa. Se trata de un escritorio DIY que consiste en una balda de madera volada y sujeta a la pared con dos escuadras del mismo material.

Lo que resulta especial en este proyecto es la madera elegida para hacer el escritorio. Un tablón rústico, de grosor considerable y medidas adecuadas, que se sujeta a la pared con dos robustas escuadras de madera.

Un escritorio DIY perfecto en cualquier espacio

Hay muchas formas de crear un rincón de estudio o de trabajo en casa. Puedes optar por poner un escritorio más clásico, de madera oscura y formas señoriales. O por un modelo de aire nórdico de madera clara y estilizadas patas oblicuas.

O también puedes fabricar tú mismo un escritorio DIY. Si te gusta esta idea, hoy te traemos inspiración porque vamos a enseñarte cómo hacerte con una mesa de trabajo o estudio sencilla, bonita y práctica.

Lo que más te va a costar del proyecto será hacerte con un tablón de madera rústica de las medidas adecuadas. No será fácil de encontrar, ni tampoco demasiado barato. Pero siempre puedes unir dos tablones más estrechos (más accesibles) para hacer el escritorio. Te contamos cómo.

A la búsqueda de los materiales

Dejo en tus manos la búsqueda del tablón rústico que será la clave de tu escritorio DIY. Cuanto más viejo y especial sea, más bonita quedará la mesa. Por eso, no te precipites. La idea no es ir a comprar una tabla sin más. Pregunta en almacenes de derribo y en tiendas especializadas por si tuvieran lo que buscas.

También te puede interesar:  Cómo hacer bolsitas de tela con olor para decorar el hogar

Permanece alerta hasta que encuentres la tabla adecuada. Y si cuando eso suceda descubres que es muy estrecha, llévate dos y únelas como vamos a enseñarte hoy.

Además de la tabla, necesitarás: pegamento especial para madera, dos escuadras, tacos y tornillos para fijar las escuadras a la pared, tornillos de madera para sujetar el tablón a las escuadras y barniz incoloro de acabado mate. Las escuadras pueden ser de madera como en las imágenes, o también puedes elegir otro material como hierro o acero.

En cuanto a las herramientas, necesitarás una sierra circular o de calar, una lijadora eléctrica, un cepillo de madera (manual o eléctrico), sargentos y caballetes de madera, metro y brocha (para aplicar el barniz).

Cómo unir dos tablas de madera de aspecto rústico

¡Enhorabuena! Has encontrado dos tablas de madera vieja que tienen el aspecto y la longitud adecuadas para tu nuevo escritorio DIY. Pero ahora tienes que unirlas procurando que se note lo menos posible.

Comienza por decidir cuál de los bordes de las dos tablas es el que más te gusta para que quede a la vista, así como qué lado de la madera quedará arriba. Ahora sujeta la tabla sobre unos caballetes en tu lugar habitual de trabajo y marca una línea para recortar el otro borde (el que quedará unido a la otra tabla).

El objetivo es que lograr en ambas tablas un borde totalmente recto para que se acoplen perfectamente y queden bien encolados.

Corta uno de los bordes de cada tabla y cepíllalos. Puedes usar un cepillo manual o uno eléctrico. Comprueba que se ajustan bien. Ahora aplica el pegamento especial para encolar madera y une ambas tablas, sujetándolas con los sargentos. Deja secar totalmente. Después elimina cualquier resto de pegamento que haya podido quedar.

También te puede interesar:  Un vinilo medidor DIY muy decorativo para hacer con tu hijo

El acabado de la balda

Una vez tengas las dos tablas de madera unidas, ya solo queda decidir la longitud de tu escritorio DIY, en función del espacio disponible que tengas en el rincón donde vayas a colocarlo.

Lija bien la superficie de la madera y aplica un barniz incoloro de acabado mate, bien en aerosol o bien con brocha, aunque el primero resulta bastante fácil de aplicar y no deja marcas.

Las escuadras, bien fijas a la pared

Las escuadras de madera sin pintar le aportan al conjunto un aire muy rústico que le va de maravilla, pero también puedes optar por otros acabados o materiales. ¿Y si las pintas de algún color que te guste, como blanco o negro? ¿O las pones de acero? ¿O de hierro, pintado o no, para un efecto de escritorio industrial? Tú decides.

Para fijarlas a la pared necesitarás unos buenos tacos y tornillos. Asegúrate de que son capaces de soportar el peso, no solo de la tabla, sino de también de las cosas que pongas encima y de la presión que ejerzas al trabajar sobre ella.

Por último, fija con tornillos de madera la tabla a las escuadras. Ya tienes listo tu escritorio DIY. ¿A que ha sido más fácil de lo que pensabas?

Fotos: The Merrithought.