Si crees que las cortinas son un elemento secundario en la decoración de una casa, sigue leyendo este artículo y te darás cuenta de que no es así. Pueden mejorar o arruinar el ambiente de una habitación, ya sea el salón, el dormitorio o la cocina. Por eso, antes de elegir la tela para las cortinas, conviene tener claras algunas cosas que te ayudarán a acertar de pleno.
Las cortinas son el complemento perfecto a una decoración armónica. Si has elegido con mimo los muebles de tu salón, los textiles y las tapicerías, incluso los complementos, no puede poner cualquier tela en las ventanas. Si no son las adecuadas, la habitación no estará tan bonita ni será tan especial. Por eso hoy quiero darte algunos consejos para que no te equivoques cuando elijas las telas con las que confeccionar tus cortinas.
Existen un montón de opciones para elegir, pero antes de hacerlo hemos de pensar para qué espacio será la cortina, qué medidas tiene la ventana y qué orientación tiene.
Mejor telas resistentes y fáciles de limpiar
Fuente: Maisons du Monde
Todos tenemos claro que la estética es fundamental en decoración, pero también sabemos que la vida que llevamos no nos permite estar todo el día pendientes de nuestra casa. Por eso, mi primer consejo es elegir telas que se limpien bien, que puedan lavarse a máquina y que no sean muy delicadas.
Así siempre estarán perfectas, ya que para lavar las cortinas no habrá más que descolgarlas, meterlas en la lavadora con un poco de detergente suave y seleccionar un programa corto, en frío, por supuesto. Y nada más termine el ciclo de lavado, aclarado y centrifugado (elige uno suave), se vuelven a colgar húmedas y ya está. Apenas tendrán arrugas y, a no ser que sean de telas que se arruguen mucho, no hará falta plancharlas.
También conviene elegir telas que lleven algún tratamiento ignífugo, para que no alimenten el fuego en caso de incendio. Y si son para la cocina, mejor poner telas resistentes a la humedad y al vapor, y tejidos que no amarilleen con facilidad.
Es una de las superficies de la casa que más sufren, ya que se usa con mucha intensidad. Sin embargo, y sea del material que sea, puedes mantener tu encimera de la cocina como nueva si sigues estos consejos.
Golpes, ollas calientes, arañazos, algún que otro rayón con el cuchillo… La encimera sufre como ninguna otra superficie de la casa. Por eso es importante elegirla con cabeza, buscando un material resistente y duradero.
Ya te explicamos hace poco cómo elegir la encimera perfecta y cuáles eran las ventajas de unos y otros y qué aspectos había que tener en cuenta antes de decidirse por uno u otro material. Pero, una vez hayas optado por uno u otro, la cosa no acaba ahí. Es importante que tengas unos cuidados básicos para mantenerla como el primer día. Presta atención y toma nota.
¿Tu casa necesita un cambio de look? Nada como renovar la pintura de las paredes para darle un aire totalmente nuevo a los ambientes. Una habitación recién pintada, aunque los muebles sean los mismos, parecerá otra. Y si no lo crees, haz la prueba. Pintar tu casa no tiene por qué ser un trabajo complicado y puedes hacerlo tú mismo. Aquí tienes algunos consejos que te vendrán muy bien.
De las tareas de bricolaje que todos podemos llevar a cabo si nos ponemos, pintar las paredes es una de las más sencillas. Sí, es laboriosa, pero no se necesitan grandes aptitudes para hacer un impecable trabajo de pintura, y puedes ahorrarte un buen dinero si te decides a hacerlo tú mismo.
La clave está en tener claros algunos aspectos que facilitan y mejoran la tarea. Además, no hace falta pintar toda la casa en dos días. Es mucho mejor planificar una habitación cada fin de semana, por ejemplo, para poder hacerlo con calma. El resultado será mucho mejor.
Lo primero que hay que hacer, una vez tomada la determinación de pintar la casa, es elegir la pintura. Al margen del color que te guste, hay muchos tipos y calidades de pintura y conviene dejarse asesorar por un profesional. Cuando vayas a comprarla, tendrás que fijarte en dos aspectos que son fundamentales: su cubrición y su lavabilidad. La cubrición es la capacidad de la pintura de cubrir el fondo en cada capa. Cuanto más cubriente sea, menos capas habrá que dar, y más fácil nos resultará el trabajo.
Por otro lado, la lavabilidad indica si la pintura es lavable o no y en qué grado. Es decir, a mayor lavabilidad más fácil será eliminar las manchas pasando un trapo húmedo sin peligro de eliminar la pintura. Si eliges una pintura de calidad, que tenga alta lavabilidad, lo agradecerás después cada día, sobre todo si hay niños en casa. Tus paredes estarán limpias y perfectas mucho más tiempo.
Y en cuanto a los colores, recuerda que para espacios pequeños se recomiendan los tonos claros y luminosos. Si tienes habitaciones amplias puedes elegir colores más oscuros y potentes.
Antes de pintar, hay que preparar la pared
Fuente: Lakeland Paints
Para empezar, vacía la habitación todo lo que te sea posible. En este momento te darás cuenta de la cantidad de cosas que acumulamos y que nunca usamos… (mira, éste es un buen momento de hacer limpieza a fondo). Pon los muebles en el centro de la habitación y cúbrelos con plástico o con telas viejas. Cubre también el suelo, los marcos de puertas y ventanas con cinta de pintor, los rodapiés, los interruptores y enchufes, etc.
Esta parte del trabajo es algo aburrida. En este momento estamos locos por empuñar el rodillo y comenzar a pintar. Sin embargo, tienes que saber que cuánto más tiempo inviertas en taparlo todo, menos tendrás que invertir en limpiar. De verdad, merece la pena dedicarle a esta tarea todo el rato que sea necesario.
A continuación debes lijar los desperfectos de la pared y rellenar las grietas o agujeros con masilla. Aplica una capa de imprimación selladora, espera hasta que esté totalmente seca y tu pared quedará lista para comenzar a pintar. La imprimación hará que ahorres pintura ya que la pared absorberá mucha menos cantidad y te cundirá más.
Cómo calcular la cantidad de pintura que necesitas
Comienza por medir el suelo de la habitación que quieres pintar y calcula los metros cuadrados de pared. Con 1 litro de pintura podrás pintar unos 10 metros cuadrados, aunque debes tener cuenta algunas cosas que pueden variar tu cálculo. Por ejemplo, si la pared es lisa o tiene gotelé (estas absorben un 50% más de pintura), o si le has dado o no una imprimación previa.
En cualquier caso, puedes guiarte también por las indicaciones del fabricante, ya que todas las pinturas no son iguales. Además, ten en cuenta que por cada puerta que tenga la habitación habría que descontar 2 metros cuadrados y que cada ventana supone 1 metro cuadrado menos.
Ya estás listo para comenzar a pintar. Moja el rodillo sin cargarlo demasiado y comienza siempre por el techo. Pinta dirigiendo el rodillo hacia la luz para que no queden sombras. Una vez hayas terminado, sigue con las paredes. Es importante dar la última mano en la misma dirección que la anterior y, si las paredes son lisas, pinta con el rodillo de arriba hacia abajo varias veces y muy despacio.
En paredes lisas usa rodillos de pelo corto, y si tienes gotelé, mejor que sea de pelo largo. En ningún caso cargues mucha cantidad de pintura para que no se amontone. Y cuando termines de dar la primera capa, espera el tiempo suficiente para que se seque bien antes de dar la segunda.
Verás como antes de que te des cuenta… habrás terminado. Ahora debes mantener la pintura lo mejor posible. Si has utilizado pintura plástica, limpia cualquier mancha que se produzca cuanto antes, aunque sea pequeña. Y si se producen grietas o humedades, repáralas enseguida.
Después de estos consejos, ¿te animas a pintar tu casa tú mismo?
Tener los espacios ordenados es fundamental para sentirse a gusto. Ya lo dice el refrán: un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio. Hoy te damos algunos consejos y soluciones para que mantener el orden en casa sea una tarea fácil.
Fuente: Leroy Merlin
A medida que pasa el tiempo, las circunstancias de nuestra vida cambian. La familia crece, los niños se hacen mayores y nosotros vamos acumulando cada vez más y más cosas que nos parecen indispensables (aunque luego no lo sean tanto).
El caso es que necesitamos soluciones de almacenaje que sean prácticas, pero a la vez decorativas. Que nos permitan guardar todas nuestras pertenencias y mantener el orden día a día. Este objetivo, aunque a veces nos parece imposible, resulta mucho más sencillo de conseguir si tenemos las herramientas adecuadas y los sistemas de almacenaje de hoy nos ayudan a lograrlo. Fíjate en las soluciones que te proponemos a continuación y elige las que más te convenzan.
Los catálogos de las distintas tiendas de decoración están llenos de mobiliario, complementos, accesorios y mil productos más creados expresamente para ayudarnos a mantener nuestra casa ordenada. Es tanta la oferta de armarios, clasificadores, cajas, cajones, cestas, bandejas, archivadores, etc. que a veces nos perdemos entre tantas cosas y elegimos justo en que no nos sirve de mucho.
Por eso, lo primero que hay que plantearse a la hora de decidirnos por un buen sistema de almacenaje es qué tenemos que guardar y dónde. Solo así lograremos tener todo recogido y a mano.
La habitación de los niños es seguramente el lugar que más nos cuesta mantener recogido. No solo por la gran cantidad de muñecos, juguetes, libros, peluches y demás complementos que van atesorando, sino porque si ellos son pequeños, tampoco son conscientes de la necesidad de tener las cosas bien ordenadas. Y mientras que lo aprenden, el trabajo de ordenar recae sobre los padres.
Para ir inculcándoles la tarea necesitan que se lo pongamos todo muy fácil, con cajas y otros elementos que estén accesibles, de forma que puedan ser ellos mismos quienes recojan y ordenen sus cosas. Yo apuesto por los muebles modulares equipados con cajas grandes y fáciles de mover, y en las que el contenido esté bien identificado. ¡Verás como les apetece más que llegue la hora de ordenar!
Un baúl grande para guardar los juguetes te vendrás muy bien, y muebles en los que puedas colocar cestas, bandejas y cajas de diferentes tamaños.
Una buena idea a la hora de establecer zonas de almacenaje, es poner estanterías modulares en las que puedas acoplar cajas extraíbles. Así puedes tener las cosas que utilizas todos los días a mano, y ordenadas y localizadas las cosas que no son de tanto uso. Además, este tipo de muebles son muy prácticos ya que puedes modificarlos si tus necesidades cambian.
A la hora de elegir contenedores y complementos para guardar y ordenar, los materiales son importantes. Hay una gran variedad: de madera, de plástico, de cartón, ratán o mimbre… Según sean de una materia u otra, así serán más o menos caros. Para decidirte entre un material u otro, piensa en qué espacio vas a poner los contenedores. Si son para la habitación de los niños, mejor de madera, que serán más resistentes.
En el cuarto de baño, además de estantes y muebles adecuados, puedes incluir un carrito multiusos, una soilución práctica para tener ordenados frascos, tarros, geles y cremas.
Aunque parezca que no, en estos espacios es fundamental mantener el orden. Se acumulan tantas cosas en ellos que si quieres encontrar algo de lo que tienes allí guardado cuando lo necesites, debes tener el espacio más o menos recogido. Por eso, es necesario que los equipes con estanterías metálicas, cajas, armarios, etc., de forma que tengas bien almacenadas tus cosas y que sepas dónde están en todo momento. De lo contrario el trastero o el garaje se convertirán en una especie de agujeros negros donde todo lo que lleves allí desaparecerá sin más.
Sin embargo, aquí podemos relegar la estética y la decoración a un segundo plano, en aras de la practicidad y la resistencia. Opta por estanterías metálicas, no hace falta que sean bonitas, sino robustas. También hay baúles y armarios fabricados en resina, pensados para este tipo de almacenaje.
Y sea cual sea el sistema de ordenación que elijas, procura liberar espacio de vez en cuando haciendo una buena limpieza. Ese será el momento perfecto para deshacerse de todo lo que sobra, de las cosas que ya no usas, que solo te quitan sitio y te complican la vida.
Con todas estas soluciones para guardarlo todo, podrás mantener tu casa en orden.
Los espejos decorativos son un recurso muy valioso para vestir la casa, pero hay que tener claro qué modelo elegir y cómo utilizarlo. Además del estilo y el tamaño, es importante saber dónde colocarlo. Aquí tienes 10 ideas que te van a encantar.
Un espejo estratégicamente colocado puede ser un acierto. Ya sea en el salón, el recibidor o en un pasillo oscuro, los espejos son capaces de decorar, iluminar e incluso ampliar los espacios.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que según donde lo coloques, reflejará una cosa u otra. No debes ponerlo de forma que refleje lo que no quieres que se vea. Por el contrario, si lo pones frente a una ventana con bellas vistas, reflejará el paisaje y multiplicará la luz, ampliando visualmente el espacio.
La cuestión del tamaño también es importante. No conviene colgar un espejo demasiado pequeño en una pared vacía; mejor haz una composición con varios. Y si es de gran tamaño, simplemente apóyalo en la pared, sobre el suelo o una consola. Se convertirá en uno de los elementos claves de la decoración. Ahora te enseñamos 10 espejos que pueden encajar en tus ambientes.
Puede que este estilo te guste más o menos, pero hay que reconocer que un espejo con marco barroco y dorado acapara todas las miradas. Como este que es de Maisons du Monde, capaz de poner una nota de elegancia en cualquier ambiente. A mí me gustan combinados con piezas de diseño y complementos modernos para crear una suerte de ambiente ecléctico.
Un espejo de grandes dimensiones se convierte en el centro de atención de una habitación, por su potencia decorativa. Como este modelo de marco dorado y brillo apagado. La sencillez de su diseño y su versatilidad consiguen que quede bien en salones de cualquier estilo, incluso en ambientes rústicos.
La habitación de tus hijos adolescentes acogerá de buen grado un espejo de pie, con estructura de madera blanca. Es un buen complemento en cualquier dormitorio, porque además de ser práctico resulta decorativo.
Este gran espejo lleva un bonito marco de madera blanca que, al ser del mismo color de la pared, se integra perfectamente en la decoración, reduciendo su peso visual y aumentando la ligereza. Este modelo, de Car Möbel, es perfecto para el recibidor. En él podrás echarte el último vistazo antes de salir de casa.
Es de acero pintado de negro y resulta muy decorativo para el dormitorio, por ejemplo, aunque quedará genial en cualquier rincón de la casa. Su forma ovalada, que resulta bastante peculiar, y sus detalles delicados lo convierten en un bonito elemento perfecto para ambientes románticos.
6. Espejos vintage con forma de sol
Fuente: Maisons du Monde
Aunque el origen de los espejos con forma de sol se remonta al siglo XVIII, la mayoría de modelos que se pueden ver hoy pertenecen a las décadas de los años 50, 60 y 70, cuando se pusieron muy de moda. Hoy se venden muchas reproducciones de espejos con forma de sol. Hay mil modelos diferentes, todos perfectos para poner un toque vintage en tu salón.
El diseño de este espejo es tan contundente, que sin duda se convertirá en la pieza estrella de la habitación. Y eso que la consola sobre la que se sitúa también es potente… El espejo está fabricado con metal en diferentes acabados. Un modelo así se merece que lo pongas en un lugar privilegiado. Es de Brabbu.
Cuando el espejo que quieres poner en una pared es demasiado pequeño, lo mejor es crear una composición de varios. Eso sí, procurando que tengan un nexo en común, para darle sentido al conjunto. Así puedes agrupar diferentes espejos del mismo estilo, o del mismo material o color, y te quedarán genial. En esta foto se han puesto juntos varios espejos sencillos, de Car Möbel. Y para darles un toque diferente se han colgado con cintas negras y cadenas. Muy original.
Los marcos de los espejos son todo un mundo. Pueden reproducir casi cualquier cosa, y mostrar un sinfín de estilos decorativos. Los hay con flores, como este de Zara Home, que quedan genial en un dormitorio romántico, por ejemplo; o también con forma de corazón, de Wohnflair.
Esta idea de enmarcar un espejo con forma de puerta o de ventana está en alza y, de hecho, puedes encontrar modelos similares al de la foto (es de Car Möbel) en un montón de tiendas de decoración. Sin embargo, hay una idea que me gusta mucho más y que quiero contarte: encontrar una puerta o una ventana antigua y convertirla en un espejo. Un proyecto DIY entretenido y muy decorativo.