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¿Qué cajas para ordenar utilizar en cada caso?

Grandes, medianas o pequeñas. De madera, cartón o plástico. Con tapa o sin ella. Lisas o decoradas. Hay tantas y tantas posibilidades a la hora de elegir las cajas para ordenar, que resulta difícil decidir cuáles son las más adecuadas en cada caso. Hoy te damos algunas claves importantes para que puedas elegir las cajas con acierto.

Siempre me han fascinado las cajas, desde pequeña y hasta hoy, porque todavía lo siguen haciendo. Y es que tienen algo especial que me incita a guardar todas aquellas que caen en mis manos, ya que siempre pienso que podría darles una buena utilidad. Y también me gusta comprar algunas cajas para ordenar, porque son un elemento imprescindible en mi constante búsqueda del orden y la armonía en casa.

Y es que, aunque la mayoría de las veces resulta misión imposible (sobre todo si hay peques a la vista), sigo intentando vencer al caos cada día y que el orden se instale definitivamente en mis espacios (ahora lo hace solo de forma momentánea). El caso es que tengo muy claro que para que las habitaciones estén más o menos ordenadas, hemos de tener al alcance los recursos necesarios para que esto sea posible. Y en este sentido las cajas son algo indispensable.

Hoy me gustaría contarte cuáles son las mejores cajas para ordenar, dónde no te pueden faltar y qué materiales son los más adecuados en cada caso. Sigue leyendo.

Cajas para ordenar en toda la casa

No hay un único espacio que se beneficia de las cajas para ordenar. En realidad, creo que deben estar presentes en toda la casa. O, mejor, allí donde nos surja la necesidad de almacenar, de guardar cosas (ya sea para tenerlas a mano o no). Y esto suele suceder en casi todas las habitaciones.

Una de las ventajas que tenemos hoy es que hay un sinfín de cajas muy decorativas en cualquiera de las grandes firmas de decoración que tenemos a nuestro alcance. Basta con darte una vuelta por tiendas como Ikea para comprobarlo. El caso es que hoy es posible guardar, ordenar y decorar a un tiempo.

Sin embargo, hemos de tener en cuenta que no todas las cajas nos sirven para guardar lo mismo ni en el mismo lugar. Hoy trataremos de dar unas indicaciones sobre qué tipo de caja es mejor usar en uno u otro espacio.

En el dormitorio

¿Qué cajas para ordenar utilizar en cada caso? 1
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Las cajas tienen toda la razón de ser en espacios en los que hay muchas cosas que guardar, como en el dormitorio. Son un elemento clave dentro de los armarios, pero también fuera. De hecho, como cada vez son más bonitas, podemos añadir un detalle especial a la habitación apilando dos o tres cajas y decorando con ellas un rincón.

Dentro de los armarios resultan muy prácticas, ya que nos ayudan a aprovechar el espacio al máximo. Utilízalas para guardar complementos, lencería, cinturones, etc.

En cuanto a los materiales, a mí me parecen geniales para el dormitorio las cajas forradas de tela que resultan suaves y delicadas con las cosas que tienes que guardar, como la ropa interior. También me gustan las de cartón. Las hay con tapa y sin tapa (estas son geniales para distribuir el espacio en los cajones) e incluso algunas que llevan separadores en el interior para dividir el espacio en compartimentos.

En el cuarto de los niños

Unas cuantas cajas grandes son realmente imprescindibles en las habitaciones infantiles en las que hay que guardar siempre tantas cosas. De hecho, unas cajas grandes utilizadas a modo de juguetero son un elemento sin el que sería imposible mantener el caos bajo control en los espacios infantiles (de sobra sabemos que son tierra hostil para el orden).

Pero, además, hay otras cosas que guardar: pinturas, material de dibujo o de manualidades, juguetes pequeños, etc. Por eso lo mejor es equipar el dormitorio con varias cajas de diferentes tamaños. Son perfectas para poner en las estanterías, para aprovechar mejor los estantes. Eso sí, elígelas con tapa y protegerás el interior del polvo.

A la hora de equipar el cuarto de los niños con soluciones de almacenaje, es muy importante que todas las cajas estén identificadas de forma que los niños sepan dónde tienen que guardar casa cosa. También es fundamental que las cosas estén a su alcance, para que sean ellos mismos quienes recojan la habitación (al menos, hay que ponérselo fácil).

En cuanto a los mejores materiales para las cajas de los dormitorios infantiles, yo apostaría por el plástico o la madera pintada, que resultan resistentes y fáciles de limpiar.

Cajas prácticas para todo: para reciclar, almacenar, organizar, etc.as zonas de trabajo son espacios especialmente apropiados para amueblar con cajas. Tanto la mesa de estudio, como las zonas de lavado y planchado de ropa, la cocina o el espacio en el que reciclamos los residuos. Hay una caja perfecta para cada uno de estos espacios.

Lo importante es pensar en que sean soluciones prácticas. Por ejemplo, elige cajas de plástico para organizar la zona de reciclaje, para el papel, los envases y el vidrio. Eso sí, si están muy a la vista conviene que tengan tapa para mantener el orden visual.

Las cajas son también muy prácticas en el cuarto de baño, donde hay tantas cosas pequeñas que mantener en orden. Tienes un amplísimo repertorio de modelos de todos los tamaño para elegir.

¿Y a ti? ¿Qué cajas son las que más te gustan para ordenar tus espacios?

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Cómo decorar techos y paredes con molduras

Han estado asociadas desde siempre a ambientes clásicos y recargados. Sin embargo, las molduras decorativas pueden dar mucho juego a la hora de decorar espacios de todos los estilos. Incluso las estancias de carácter contemporáneo adquieren un aire elegante y muy atractivo si adornamos sus techos y paredes con molduras. Fíjate en todo lo que puedes conseguir con este recurso tan sencillo.

Existen muchísimos tipos de molduras decorativas, desde las más estrechas y sencillas hasta las más anchas y recargadas. Su variedad es una de sus principales ventajas, ya que es posible encontrar una opción para todos los gustos. Sea como sea, los techos y paredes con molduras muestran un aspecto diferente, más elegante, que distingue los espacios y los enriquece en gran medida. Así, aunque el resto de la decoración sea muy sencilla, las habitaciones adquieren un aire espectacular.

Por eso, siempre es buena idea valorar la posibilidad de incorporar algunas molduras decorativas, aunque nuestros ambientes no tengan nada de clásicos ni señoriales. De hecho, este tipo de molduras le dan un toque genial a un espacio amueblado con piezas vanguardistas.

Beneficios de las molduras decorativas

El uso de molduras para decorar los techos y paredes de nuestro hogar, nos pueden ofrecer importantes beneficios que pueden afectar a la estética y el estilo del espacio. Pasemos a ver algunas de estas ventajas.

  1. Mejora estética: Las molduras decorativas añaden un toque de elegancia y sofisticación a cualquier habitación. Pueden transformar un espacio común en uno con mayor carácter y encanto visual.
  2. Detalles arquitectónicos: Las molduras decorativas resaltan la arquitectura de una habitación, destacando características como techos altos, esquinas y paneles de pared. Ayudan a definir y enfatizar elementos estructurales.
  3. Personalización y estilo: Las molduras decorativas ofrecen una amplia gama de diseños y estilos para adaptarse a diferentes estéticas, desde clásicas y tradicionales hasta modernas y minimalistas. Permiten personalizar y añadir carácter a cualquier espacio.
  4. Aumento de valor: Al añadir molduras decorativas, se puede incrementar el valor percibido de una propiedad. Estos detalles arquitectónicos atractivos y bien ejecutados pueden ser un factor diferenciador y atractivo para los compradores potenciales.
  5. Camuflaje de imperfecciones: Las molduras decorativas pueden disimular imperfecciones en techos o paredes, como grietas o desigualdades, proporcionando una apariencia más uniforme y pulida.
  6. Iluminación: Al instalar molduras decorativas con sistemas de iluminación integrados, se puede crear un efecto de iluminación indirecta que realza la atmósfera y agrega calidez a la habitación.
  7. Durabilidad y fácil mantenimiento: Las molduras decorativas de calidad suelen ser duraderas y requieren poco mantenimiento. Por lo general, solo necesitan limpieza ocasional para mantener su apariencia original.

Una gran variedad para tus techos y paredes con molduras

Si te gusta este tipo de elementos decorativos y decides utilizarlos en tu casa, tendrás que elegir entre una gran cantidad de estilos, tamaños y modelos. En este sentido, yo te recomendaría que pongas por delante la moderación para no caer en el abigarramiento, algo que es fácil que ocurra si eliges molduras demasiado decoradas para el techo, por ejemplo.

Pero también puede ser que lo que busques sea un efecto dramático, casi teatral, y en ese caso las molduras pueden convertirse en un recurso magnífico.

La importancia de la proporción

Las molduras son un elemento perfecto para decorar los techos, pero para conseguir un buen resultado has de tener en cuenta algunos factores importantes. En primer lugar, es importante valorar la proporción del espacio. Si tus techos son altos, entonces admitirán molduras anchas y decoradas. Por el contrario, para las casas de techos bajos van mejor las molduras rectas, estrechas y sencillas.

Con las paredes sucede algo parecido. No tiene mucho sentido decorar profusamente con molduras las paredes de una habitación pequeña, ya que conseguiríamos abigarrar el espacio en lugar de lograr un efecto elegante y chic. Lo mejor es dejar las composiciones realizadas con este tipo de elementos para espacios amplios y desahogados.

Deja volar tu imaginación

Si tienes el espacio adecuado (una estancia amplia con suficiente espacio) puedes poner en práctica un montón de ideas para decorar las paredes con molduras. Puedes utilizar, por ejemplo, varias molduras de diferentes grosores creando rectángulos sobre la pared. O también utilizar los plafones de las lámparas de techo.

El color también puede darte mucho juego. Aunque el color más habitual para las molduras decorativas es el blanco, puedes pintarlas de cualquier color a juego con las paredes, incluidos tonos más o menos oscuros e intensos. De esta manera, las posibilidades decorativas de las molduras se multiplican hasta el infinito.

Diferentes materiales

Las molduras que normalmente se usan para decorar techos y paredes pueden ser de diferentes materiales. Son bastante habituales las de escayola, que tienen que ser colocadas por un profesional. Aunque no se trata de un material caro, al tener que recurrir a un escayolista el trabajo se encarece.

Sin embargo, existe una posibilidad a tu alcance que debes tener en cuenta: colocar molduras de poliestireno. Este material es muy ligero y fácil de manipular y puedes poner tu mismo las molduras de una manera muy sencilla.

Las molduras de poliestireno no pesan apenas y se colocan pegadas al techo o a las paredes con un adhesivo específico. Un trabajo fácil que puedes hacer tú mismo sin problemas, con el consiguiente ahorro que ello supone. Además, después puedes pintarlas sin problemas, utilizando pintura acrílica.

Atrévete y ponlas tú mismo

A la hora de acometer el proyecto DIY de instalar unas molduras decorativas en el techo o las paredes del salón o del dormitorio has de tener en cuenta algunos aspectos:

  • Para empezar, la pared o el techo han de estar en buenas condiciones. Es decir, han de estar lisos, limpios y secos. Conviene reparar los posibles desperfectos que puedan tener y pasar un trapo seco para eliminar el polvo.
  • Ahora ya puedes comenzar a pegar las molduras. Mide previamente y corta el trozo que necesitas. Después aplica el adhesivo en la propia moldura y colócala en el lugar adecuado.
  • Comienza a pegar por los extremos y presiona durante unos segundos para que quede bien fijado.
  • Una vez se haya secado por completo (atiende a las instrucciones del fabricante del adhesivo) ya puedes pintar las molduras del color que más te guste.

Como verás, el trabajo no tiene ninguna dificultad y los resultados son realmente espectaculares. ¿Te animas a hacerlo en tu casa?

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Salón tropical: piñas, plantas, colores y textiles frescos

Es oficial. Ya estamos en primavera, aunque las temperaturas se rijan por otro calendario. El caso es que, más tarde o más temprano, el mercurio ascenderá en el termómetro y las borrascas dejarán paso a un sol resplandeciente. Mientras ese momento llega, ¿por qué no le damos un aire nuevo y más fresco a la decoración y creamos nuestro propio salón tropical? Aquí tienes las claves para acertar de pleno.

Hace ya un par de temporadas que el estilo tropical triunfa en decoración. No tanto como el nórdico o el vintage, que todo lo arrasan, pero sí que tiene muchos admiradores que se chiflan por las piñas y las palmeras. Y ahora que caminamos ya hacia el verano, nada como darle un cambio muy refrescante al interiorismo de nuestra casa. Hoy te contamos cuáles son los elementos con los que podrás conseguir un salón tropical en toda regla.

La decoración tropical es fresca y colorista, muy alegre, por lo que resulta perfecta para animar ambientes un tanto alicaídos o que han caído en el aburrimiento. Desde luego, no se trata de que lo llenes todo de colores chillones ni de hojas de palmera. En este sentido, el exceso puede ser muy perjudicial. Como siempre, la moderación te dará la clave sobre la cantidad y el estilo de los complementos que conviene que incorpores al salón.

Para ayudarte un poco con la labor, vamos a darte algunas claves esenciales sobre el estilo tropical que quizá te descubran por qué triunfa tanto como lo hace. Toma nota y pon después estas ideas en práctica.

Los colores, una cuestión relevante

Elegir la paleta cromática que quieres para decorar tus espacios puede ser una de las cuestiones más decisivas a la hora de lograr un salón tropical espectacular. Cierto que se trata de una corriente decorativa que apuesta por los colores vivos e intensos, pero no por ellos has de utilizarlos con ligereza o en exceso, porque entonces solo lograrás convertir tu salón en un espacio estridente y recargado.

El verde es el color estrella de los espacios tropicales. Es el color de las plantas, de las hojas, de la vegetación exacerbada del trópico. Por eso, es importante incluirlo en la decoración de una u otra forma, algo que no es complicado ya que es un color refrescante, fáil de combinar y muy versátil.

El estilo tropical se enriquece también con otros colores más cálidos como el rojo, el amarillo o el naranja, en diferentes tonalidades y matices. El secreto para triunfar consiste en darles presencia, pero sin pasarnos, para no convertir el espacio en un lugar estresante.

Una idea interesante es contrarrestar este poderoso colorido con otros tonos neutros como el gris en toda su gama y el blanco.

Textiles para triunfar

Ya sabes que renovar los textiles es la manera más práctica y rápida de llenar el salón de nuevas sensaciones, y esta vez no iba a ser diferente. Si quieres que tus espacios destilen sabor tropical hazte con unos bonitos cojines llenos de colores intensos, decorados con hojas y motivos florales o con piñas.

Te quedarán genial si los combinas con otros de colores lisos o decorados con motivos geométricos para crear interesantes contrastes. ¡Atrévete!

La piña, icono tropical por excelencia

Es el símbolo de la hospitalidad, por lo que no es extraño verla en la entradas de muchas casas, en el felpudo, por ejemplo. La piña, refrescante y muy decorativa, es un objeto perfecto para decorar un salón tropical. Y, como es tendencia, las puedes encontrar en mil y una formas: de cerámica, de cristal, en blanco, en dorado, etc.

Hay velas con forma de piñas, bandejas con forma de piña y hasta cojines con una hermosa piña impresa. Incluso puedes elegir un papel pintado lleno de ricas piñas. Como siempre digo, conviene tener cuidado de no pecar por exceso. Ten en cuenta que una pared llena de piñas te acompañará durante bastante tiempo, ya que el papel de la pared no es algo que se cambie cada dos por tres.

Plantas por todas partes

Salón tropical: piñas, plantas, colores y textiles frescos 2
Salón tropical: piñas, plantas, colores y textiles frescos 4

Hay muchas formas de poner el toque verde para lograr un salón tropical, pero una de las mejores y más naturales es hacerte con una buena colección de plantas. Para que el resultado sea el esperado, conviene optar por ejemplares de hoja ancha y grande, que impriman un aire selvático a tu hogar.

En cuanto al dilema de si escoger plantas naturales o artificiales, te diré que todo depende un poco de ti y de si tienes tiempo y ganas de dedicarle cuidados a las plantas. En materia de decoración, las plantas artificiales son una buena opción que no te exige absolutamente ningún esfuerzo.

Los muebles, mejor de materiales naturales

Tanto la madera natural sin tratar, o al menos, que parezca que apenas se le ha dado ningún tratamiento, como las fibras vegetales son los materiales perfectos para componer un salón tropical. Son las piezas más adecuadas para complementar este estilo y darle un plus de naturalidad al espacio.

Las fibras vegetales como el bambú o el mimbre dejan sus espacios exteriores más habituales y pasan al interior, a amueblar los salones tropicales más especiales.

Estampados y texturas exóticas

Los estampados tropicales son un sello distintivo de este estilo de decoración. Se incluyen patrones de hojas de palmera, flores tropicales, animales exóticos y rayas coloridas para agregar dinamismo y vitalidad.

Iluminación natural

Se busca maximizar la entrada de luz natural en el salón tropical, ya sea a través de grandes ventanales, tragaluces o puertas corredizas. Esto ayuda a crear una sensación de amplitud y conexión con el entorno exterior.

Toques de artesanía

La artesanía local y los elementos decorativos hechos a mano añaden autenticidad y personalidad al salón tropical. Se pueden incluir cestas tejidas, máscaras tribales, esculturas de madera tallada o cuadros artesanales para resaltar la cultura y el arte de las regiones tropicales.

¿Quieres tener un salón tropical? Pon en práctica los consejos que te hemos dado hoy y lo conseguirás.

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Cómo hacer bolsitas de tela con olor para decorar el hogar

A veces, los pequeños detalles son los que marcan la diferencia en cuanto a la decoración de nuestra casa. De mi infancia recuerdo aquellas bolsitas de tela con olor colgadas detrás de las puertas, a veces un poco sosas, e incluso escondidas para que no se apreciaran, sin embargo, nosotros vamos a darle una vuelta de tuerca y vamos a hacer unas bolsitas de tela con olor vistosas y diferentes, para que den color y alegría en nuestro hogar.

Podemos usarlas en el baño, colgarlas en la puerta de nuestro cuarto, del cuarto de los niños, en el salón… ¡donde más os guste! Nosotros os mostramos cómo hacer estas bolsitas de tela con olor y vosotros decidís el resto.

Como todo lo DIY, estos saquitos de tela son 100% customizables: más grandes, más pequeños, de forma cuadrada, redonda, se pueden colgar, o simplemente dejarlos en una superficie como una mesa, una cómoda o incluso en la bañera. De nuevo, dependerá de lo que estemos buscando, del toque que queramos darle, y también de la tela que elijamos. Cómo os decíamos en el tutorial de “Cómo hacer cestas de tela redondas para decorar tu casa”, la primavera nos ha traído mil opciones de telas coloridas, exageradas, vibrantes, así que arriesgaros y jugar con los colores y las diferentes texturas que os ofrecen las telas de esta temporada. ¿Estáis listos? ¡Pues empezamos!

bolsitas de tela con olor - telas mimidae

¿Qué materiales necesitamos para nuestras bolsitas de tela con olor?

Para este tutorial hemos vuelto a confiar en las increíbles telas de MIMIDAE. De nuevo queremos darles un enorme GRACIAS por regalarnos la preciosa tela japonesa que vamos a utilizar para nuestros saquitos. El estampado es precioso y nos da muchas posibilidades para crear saquitos de tela diferentes con una misma tela. Además de la tela, vamos a necesitar:

  • Patrón del saquito
  • Máquina de coser
  • Aguja e hilo
  • Tijeras y alfileres
  • Arroz y hierbas olorosas (tomillo, romero, lavanda…)
saquitos de tela - telas mimidae

¿Cómo hacemos el patrón de nuestros saquitos?

Muy fácil, veréis que no tiene ningún misterio. Nosotros nos hemos decantado por unos saquitos de tela cuadrados así que vamos a dibujar en papel un cuadrado de 7 cm x 7 cm. Recordar que, si los queréis más grandes, o más pequeños, simplemente tenéis que cambiar las dimensiones y customizarlo a vuestro gusto.

¿Cómo cortamos la tela?

Lo primero que vamos a hacer será darle la vuelta a nuestra tela, es decir, la pondremos del revés, y colocaremos sobre ella, sujetando con alfileres el patrón de nuestro saquito. En nuestro caso, como vamos a hacer varios modelos diferentes para enseñaros más opciones, vamos a colocar el patrón sobre la tela y doblaremos esta 4 veces para cortar 4 piezas a la vez, y así, ahorrarnos tiempo ;)

saquitos de tela con olor 2 - telas mimidae

Vamos a utilizar una tela de lino lisa para dar contraste, así que sobre esta tela realizamos el mismo procedimiento anterior: colocamos el patrón, sujetamos con alfileres, doblamos la tela para sacar nuestras 4 piezas y cortamos.

saquitos de tela con olor 3 - telas mimidae
saquitos de tela con olor 4 - telas mimidae

Montando nuestros saquitos de tela

Una vez que tenemos todos los cuadrados que formarán nuestros saquitos cortados, llega la hora de montarlos. Como vamos a hacer dos modelos diferentes, vamos a montarlos de dos maneras distintas. 

saquitos de tela con olor 4 - telas mimidae

Para el primer modelo, lo que haremos será enfrentar los derechos de las telas y sujetaremos tres de los cuatro lados del cuadrado con alfileres y por ahí, pasaremos un pespunte recto con la máquina de coser, a 1 cm del borde, rematando al principio y al final.

saquitos de tela con olor 6 - telas mimidae

Para el segundo modelo, en vez de enfrentar las telas del derecho, enfrentaremos las telas del revés, con los derechos hacia fuera, y sujetaremos, al igual que en el caso anterior, con alfileres tres de los 4 lados del cuadrado, cosemos los tres laterales con un pespunte recto y a 1cm del borde con la máquina de coser, de nuevo rematando al principio y al final.

Una vez tenemos los tres lados cosidos, damos la vuelta a nuestras bolsitas de tela con olor que hemos cosido con los derechos enfrentados. Podéis darle un pequeño corte en las esquinas para que se asiente mejor la costura.

saquitos de tela 8 - telas mimidae

Y ahora, ha llegado el momento de rellenar. Para ello, vamos a utilizar arroz y cualquier tipo de planta olorosa que os guste, como por ejemplo romero, tomillo o lavanda. Podéis conseguirlas en herbolarios y mezclar los olores que más os gusten.

saquitos de tela con olor 4 - telas mimidae

Una vez tenemos los saquitos de tela rellenos, llega la hora de rematar el trabajo y cerrar el lado que dejamos abierto. Para el primer modelo será muy sencillo, sujetaremos con alfileres y coseremos a 1 cm del borde, exactamente igual que hicimos con el resto de los lados. No os olvidéis de colocar bien hacia abajo el relleno para no pillar ningún grano de arroz con la máquina de coser. En este caso hemos decidido además hacer un pequeño agujerito sobre la tela y pasarle una cinta decorativa para poder colgar el saquito del pomo de la puerta.

saquitos de tela con olor 13 - telas mimidae
saquitos de tela con olor 14 - telas mimidae

Para el segundo modelo necesitamos algo más de paciencia, pero al final veréis que también es muy sencillo. Tenemos que doblar con cuidado y hacia dentro los bordes y las esquinas de nuestro cuadrado, sujetamos con alfileres y esta vez, cosemos a mano el lateral mediante puntada invisible. En este caso, este tipo de saquito de tela lo podemos utilizar tanto en casa como, por ejemplo, para llevar en el bolso y que nos aporte olor, o incluso ¡cómo calentador de manos! 40 segunditos en el microondas y manos calentitas al momento.

saquitos de tela con olor 15 - telas mimidae

¡Y hemos terminado! Dos modelos diferentes de bolsitas de tela con olor para inspiraros y que hagáis las vuestras propias usando vuestra imaginación y customizándolas a vuestro gusto.

saquitos de tela - telas mimidae
saquitos de tela 2 - telas mimidae

Por si os ha quedado alguna duda, aquí os dejamos el video tutorial con el paso a paso.

Y si os apetece podéis dejarnos un comentario para contarnos qué os han parecido o cualquier duda que os surja. ¡Hasta el próximo tutorial!

Fuente imágenes: Capturas vídeo Internet Diy

Más de 50 trucos para cuidar tus alfombras ¡y mantenerlas impecables!

Desde siempre, las alfombras son complementos decorativos que ayudan a dar calidez y confort a cualquier parte del hogar. Gracias a la amplia variedad de modelos existentes, no es complicado elegir aquella que mejor se adapta a nuestras necesidades. Son muchos los beneficios que ofrecen al hogar, pero también es muy importante saber limpiarlas para sacarle siempre el máximo partido.

Por qué hay que limpiar las alfombras de forma periódica

Son muchos los motivos que hacen que sea muy importante limpiar las alfombras cada poco tiempo. Veamos a continuación algunos de estos motivos.

  1. Mejora la salud: Limpiar las alfombras ayuda a eliminar alérgenos, polvo, bacterias y otros contaminantes que pueden provocar problemas de salud como asma, alergias y enfermedades respiratorias.
  2. Aumenta la vida útil de las alfombras: La limpieza regular evita el desgaste prematuro y mantiene las alfombras en buen estado durante más tiempo.
  3. Mejora la apariencia de la alfombra y la estética de la habitación: Las alfombras limpias y bien mantenidas contribuyen a una apariencia general más limpia y ordenada del espacio.
  4. Elimina olores: Las alfombras pueden atrapar olores, que pueden ser eliminados a través de una limpieza adecuada.
  5. Mejora la higiene del hogar: Las alfombras pueden albergar ácaros y otros parásitos. La limpieza regular ayuda a controlar estos problemas.
  6. Mejora la calidad del aire interior: Las alfombras limpias ayudan a filtrar el aire, eliminando partículas de polvo y alérgenos.
  7. Mantenimiento de la garantía: Algunos fabricantes de alfombras requieren una limpieza regular profesional como condición para mantener la garantía.
  8. Evita la acumulación de manchas: La limpieza regular previene que las manchas se asienten y se vuelvan permanentes.

¡Trucos para cuidar tus alfombras!

Limpiar una alfombra no siempre es sencillo. Depende del tipo de alfombra o el material utilizado, pero a pesar de esto, existen trucos que pueden ayudarnos a mantenerlas siempre limpias.

  • Hay que aspirarlas cada tres días por lo menos, o más si hay alergias en casa. Si la mancha es de grasa procuro darle con un líquido lavavajillas de inmediato para que resulte totalmente efectivo. Por mi experiencia, tengo cuidado si los tejidos son naturales y en tonos claros.
  • Paso un cepillo pero mojando antes con un pulverizador en agua tibia con amoniaco rebajado.
  • Utilizo la Vaporetta.
  • Desde pequeña, en mi casa se le ha echado sal a las alfombras. ¡No sé muy bien por qué pero era divertido y funcionaba!
  • Con el aspirador y algún producto de limpieza que no necesite aclarado, es lo que hago cuando hay alguna mancha.
  • Las lavo con champú.
  • Las limpio con vinagre y bicarbonato en el caso de que haya manchas.
  • Utilizo productos de limpieza de los que venden en establecimientos comerciales.
  • Las lavo con champú para alfombras, las cepillo, las dejo secar y después las peino con un cepillo suave. Pienso que en realidad depende del tipo de alfombra y de la suciedad que tenga, también en algunos casos se utiliza bicarbonato de sodio, que además quita los malos olores.
  • Aspiro de forma frecuente, pero primero la barro con una escoba especial que quita los pelos y las pelusas. Cada cierto tiempo la llevo a que un profesional le haga la limpieza.
  • Aspiradora con cepillo, agua tibia si hay algún pegote… ¡y quedan como nuevas!
  • Las limpio con bicarbonato de socio y después las aspiro.
  • Utilizo espumas limpiadoras.
  • Con una escoba de plástico húmeda o bien poniendo bicarbonato de sodio y después pasando la aspiradora.
  • Con líquidos especiales.
  • Paso la aspiradora para recoger el polvo, y después una esponja con agua jabonosa para quitar las manchas y dejar secar.
  • La limpio con aspiradora, y si tiene alguna mancha prepara agua tibia y jabón, rocío esa mezcla sobre un paño húmedo y froto la alfombra con él… ¡¡¡queda como nueva!!!
  • La aspiro a diario y una o dos veces al año la llevo a la tintorería.
  • Paso la aspiradora una vez a la semana, y cuando hay manchas las quito con una mezcla de agua templada y amoniaco.
  • Regularmente utilizo una máquina aspiradora para el polvo, y cada mes o mes y medio las lavo con una mezcla de champú, vinagre y bicarbonato. La mezcla no puede ser muy líquida para evitar que se empapen y cueste más secarse. También la enjuago con un trapo humedecido en suavizante cortaespuma y liso, alfombra como nueva.
  • Siempre con la aspiradora, y si se vuelca algo limpiar con jabón neutro y agua. Después seco con el secador de cabello.
  • Las aspiro cada semana, y en caso de que se derrame algún líquido que no manche coloco papel de cocina o baño encima, y algo pesado para que lo absorba bien. Si el líquido es de los que manchan, utilizo bicarbonato de sodio, y cuando se seque lo quito. Esto puede hacerse todas las veces que sea necesario.
trucos para cuidar tus alfombras
  • Disuelvo detergente en agua tibia y aplico con un paño después de haber aspirado.
  • Utilizo una espuma seca especial para limpiar alfombras, y además la aspiro todas las semanas.
  • Con agua jabonosa y bicarbonato hago una espuma y con ella limpio la alfombra con una escobilla.
  • Uno de los trucos para cuidar tus alfombras que más utilizo es pasar un cepillo de rulo, ya que tengo gatos y sueltan mucho pelo. ¡Quedan perfectas!
  • Aspirar y limpiar con agua y amoniaco.
  • Primero realizo un buen cepillado o aspirado, tanto del derecho como del revés. Después, para limpiar utilizo un paño limpio con vinagre blanco y agua caliente en partes iguales, o bien una parte de amoniaco y 3 de agua caliente. En ambos casos limpian muy bien y quitan los malos olores. Si queremos que los colores de la alfombra reluzcan como antes, entonces hacemos una mezcla de aserrín muy fino humedecido en vinagre blanco y cubrir la alfombra durante 2-3 horas, después se cepilla con mucha fuerza, el resultado es fantástico.
  • Yo utilizo champú de bebé, lo pongo en un bol un poco de champú y lo voy impregnando en una escobilla para el barro o los cacharros, pero sin mojarla mucho. Después paso un paño limpio y seco. Antes de la limpieza paso la escoba para eliminar el polvo.
  • Con baking soda espolvoreo y después barro con una escoba o cepillo, también se puede limpiar con vinagre blanco y agua a partes iguales o champú para el cabello.
  • Utilizo productos especiales para cuidar las alfombras.
  • Además de tener las precauciones apropiadas para que no se manche o no volcar nada encima, paso la aspiradora todos los días. Aproximadamente una vez al mes espolvoreo bicarbonato y dejo que actúe toda la noche, después paso un trapo y queda impecable.
  • Con champú y limpiando el polvo todos los días.
  • Trato de limpiarla todos los días, y si tiene alguna mancha la lavo con algún producto que las quite pero sin mojarla mucho.
  • No dejo que pase mucho tiempo desde que se mancha y utilizo un trapo húmedo con una gota de detergente para limpiar en seco, ¡funciona sin falta! También suelo aspirar con mucha frecuencia.
  • Con una solución de vinagre blanco con bicarbonato en una esponja, y después de 15 minutos la pongo al sol para que se seque al aire libre.
  • Primero pongo una hoja de papel de cocina para absorber, y después paso una esponja con agua jabonosa hecha con jabón blanco neutro.
  • Para evitar los malos olores, los temidos ácaros y que aparezcan alergias en alfombras de pelo largo utilizo una mezcla de 50 ml de vinagre blanco y 250 ml de agua. Rocío la alfombra con un pulverizador y dejo que se seque durante 3 horas al aire libre.
  • Para la limpieza utilizo tan solo dos productos: polvos de talco y bicarbonato. Primero pulverizo con agua para humedecer la alfombra, pero sin empaparla, y después espolvoreo primero el bicarbonato y después el talco, dejándola totalmente cubierta. La dejo reposar toda la noche y al día siguiente paso la aspiradora, me queda la alfombra impecable.
trucos para cuidar tus alfombras
  • Con mucho mimo y espuma seca.
  • Inicialmente trapeo con jabón de barra varias veces y después saco el jabón con el mismo trapo, siempre me quedan muy limpias.
  • Para limpiar las manchas utilizo agua mezclada con vinagre y quedan espectaculares. Además, tratamos de estar siempre sin zapatos.
  • Semanalmente aspiro la alfombra. Cada 2-3 meses espolvoreo bicarbonato por toda la alfombra y dejo que actúe de 2 a 4 horas para después aspirar. Una vez al año la llevo a la tintorería.
  • Las cuido especialmente no pisándolas con los zapatos, y además ir descalzo me produce confort.
  • Pasando la aspiradora con frecuencia, sin olvidar la cara inferior, lo mejor es levantarla y colgarla de una barra para golpearla con un sacudidor. Eso hace que se eliminen los huevos de polilla y otros parásitos sin necesidad de productos químicos.
  • La limpio con volvone.
  • No caminar con zapatos sobre la alfombra, aspirarla con regularidad y no pegarla al piso con cintas.
  • Paso el aspirador regularmente e intento limpiar las manchas en el momento para que no se quede la marca.
  • Espolvoreo bicarbonato sódico y lo dejo reposar mientras hago otras cosas. Después solo hay que aspirar y quedan perfectas y libres de olores. ¡A mi que tengo perros en casa es el mejor truco que pude encontrar!
  • Barrer y cepillar constantemente, y también pasar la aspiradora.
  • Mis alfombras las limpio con una taza de bicarbonato de sodio, 3 cucharadas de polvos de talco y tres cucharadas de almidón de maíz. Mezclar y poner en un bote con el que puedas espolvorear la alfombra completa. Deja que actúe toda la noche y al día siguiente pasa la aspiradora varias veces, tanto a pelo como a contrapelo.
  • Si tienes una mancha, echa sobre ella un poco de bicarbonato y unas gotitas de lavanda para perfumar. Pasa un paño y listo, ¡alfombra limpia y perfumada!
  • Utilizo un limpiavidrios, humedeciendo la parte de la gomaespuma con un limpiasuelos líquido. Lo paso por las alfombras como si las estuviera barriendo, se queda todo adherido a la goma y la alfombra queda impecable.

Como ves, hay muchísimos trucos para cuidar tus alfombras. Está claro que cada uno tenemos los nuestros, probablemente heredados de nuestras madres y abuelas. Aunque yo ya tenía los míos, de todos los que nos habéis dejado seguro que me quedo con algunos para aplicarlos… ¡hay que probarlo todo en esto de la limpieza!

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