Hablar sobre baldosas y azulejos en decoración no siempre implica hablar de materiales novedosos. La noticia puede residir en cómo se han adaptado a las tendencias que ahora mandan. Un cambio de look total en colores y formatos que han sabido recoger en sus proyectos de baños y cocinas los profesionales de la decoración. Y ahora es el turno de hacerlo en casa. Yo que tú me leería este post.

Tranquilos. El hecho de que estos revestimientos vuelven a captar nuestro interés no quiere decir que hayamos pasado página con otros materiales. Es decir, ni el papel pintado ni la pintura han dejado de ser tendencia para vestir paredes, techos y otras superficies. Que quede claro. Simplemente ahora ciertas baldosas y azulejos son capaces de mostrar un lado más creativo y bello estéticamente. E incluso transformarse en pequeñas piezas decó capaces de narrar historias.
Baldosas y azulejos: un cambio de forma afortunado

De repente nuestro baño o la cocina pueden adquirir una imagen renovada si apostamos por baldosas y azulejos de estas características. Su primer sello diferenciador es el cambio de tamaño. Frente al formato cuadrado de siempre, algunos fabricantes han decidido presentar modelos más pequeños que dan pie a composiciones menos estáticas. Y sinceramente, el cambio da mucho juego. Además, esta medida facilita combinar losas y azulejos de distintos colores en un solo frente, como si fueran murales pictóricos que desde luego no pasan inadvertidos.
Con ellas es más sencillo dar un aire decorativo fresco y atrevido, lograr que las paredes de estos espacios domésticos, a veces un tano aburridos, cobren vida. En definitiva, crear superficies más divertidas, llenas de color y dinamismo. Otro cambio que proponen es el modo de lucirse: no siempre en horizontal o en vertical, también como elementos rotados en forma de rombos que darán un guiño clásico muy acertado.
Lo mejor de todo es apostar por estas losas y azulejos sin renunciar al efecto decorativo que produce una pared pintada en liso, debidamente tratada para combatir la humedad. Es decir, jugar con otros revestimientos, como el cemento, y colocar cada uno sobre aquellas superficies donde mejor funcionarán.
Acabados que lo cambian todo

Con estas losas y azulejos todo son sorpresas maravillosas. Además de su pequeño formato y de una paleta cromática variopinta que nos permitiré lucir un rosa palo en estos espacios, tienen más que ofrecer. Por ejemplo, una puesta en escena que transforma sus uniones, por sencillas que sean. En concreto, el color se cuela en ellas para olvidarnos de las juntas en blanco impoluto que seguramente hemos tenido hasta ahora. ¿Sorprendidos?
Si optamos por esta tendencia, realmente podemos prepararnos para contemplar las juntas de estas piezas en un repertorio de tonos sin apenas límites. Verlas con un papel decorativo, no meramente funcional. Y desde luego la sugerencia deja la puerta a sentirnos súper creativos. Coloreadas en negro, son el contrapunto diez para losas y azulejos blancos o rosa coral, el color Pantone del año.
La dosis de elegancia perfecta para la pared del lavabo, quizá equipada con una grifería monomando de aire retro. Pero existen más opciones, como exhibir estas juntas en un tono complementario al que luzcan las losas y azulejos elegidas. En azul turquesa o teñidas en color tierra. Una vez vistas, es difícil resistirse a ellas.
Diseños a lo Mid Century

Aunque las paredes y tabiques principales del baño y la cocina son el territorio predilecto donde colocar estas losas y azulejos, está de moda atreverse a conquistar otras superficies. Sobre todo con los llamados peniques o penny, llamados así porque su forma y aspecto recuerda a la moneda británica. Aunque llevan toda una vida en el mundo de la decoración y el equipamiento, vuelven a vestir los interiores por la imagen vintage que desprenden.
Pueden ser la solución por excelencia para focalizar la atención visual en zonas muy concretas y pequeñas del baño. O incluso para renovar el suelo y no reconocerlo. En grises y tonos piedra, sus elegantes relieves imprimirán un sabor de época elegante pero de hoy. Si el resultado nos gusta en el baño, podemos atrevernos en la cocina, buscar lugares muy visibles, como una pequeña pared junto a una ventana. Nos encantará su geometría modernista, que por cierto encaja de maravilla para dar un aire Mid Century a los espacios. Estas losas y azulejos tan decorativos ponen a nuestro alcance recrear fácilmente muchos estilos.

Piezas que narran historias

Otras veces estas baldosas y azulejos dejan de ser lo que han sido hasta ahora para convertirse en piezas cerámicas que narran historias. Y entonces se convierten en objetos decó que rozan lo artístico. Son bellas escenas que recrean un relato con figuras que pueden ser personas, animales o sencillos motivos geométricos. Desde luego merecen ser contempladas todo el tiempo que nos apetezca y para ello podemos exhibirlas de muchas maneras. Enmarcadas como si fueran pequeños cuadros, para colocar sobre mesitas auxiliares, veladores o consolas.
Alineadas sobre paredes, también son una fantástica opción. Y más si jugamos con varias piezas de una misma temática, capaces de crear una narración gráfica imaginativa. Los cuartos infantiles pueden ser uno de sus lugares predilectos. Pero hay muchos más rincones domésticos donde deleitarse con su presencia. Está claro. Nuestra casa puede experimentar cambios muy especiales con unas cuantas baldosas y azulejos como estos.
¿A ti qué te parece?













Me encantan las buenas revistas de decoración, ya sean impresas en papel u online. Y una de las razones es que nos dan la oportunidad de descubrir interiores maravillosos. Como los de esta casa californiana en la que podrás encontrar todas las claves del mid-century modern.
A veces son casas que me encantan, porque su estilo decorativo va conmigo, con mis preferencias. Otras veces no es así, pero me sigue gustando verlas con detenimiento. Reparando en sus detalles, haciendo un recorrido virtual con la vista y la imaginación. Hoy los amantes de la decoración disfrutarán como yo suelo hacerlo, paseando por esta casa en la que cada estancia es especial.
Situada en las colinas de Hollywood, en un entorno maravilloso y gozando de unas vistas de impresión, la casa que hoy vamos a descubrir es todo un lujo para los sentidos.
La responsable de hacer que la casa volviese a mostrar su propio estilo, su elegancia y su maravillosa apariencia fue la diseñadora Caitlin Murray, del estudio
Unas grandes puertas correderas, a modo de ventanales, conectan el interior de la casa con la zona exterior y la piscina.
La elección de los colores fue otra de las herramientas que utilizó la diseñadora para dar carácter y personalidad a todos los espacios de la casa. Para seleccionar los tonos y aplicarlos en los interiores contó con la guía del propio dueño.
Y es que el color puede ser uno de los mejores recursos para decorar un espacio. El secreto está en elegir una paleta cromática que te guste, que te resulte agradable y con la que puedas sentirte cómodo. Después hay que saber aplicarla con tino, para que el resultado no sea excesivo ni demasiado tibio. Ahí es, precisamente, donde nos puede ayudar (y mucho) contar con la ayuda de un profesional.
Otro de los aspectos que más me han llamado la atención al deambular por esta casa han sido las obras de arte que se adivinan en las imágenes.
El resultado son ambientes elegantes y, al mismo tiempo, fáciles de vivir, rebosantes de personalidad, con mucho que decir de las personas que viven allí. Una casa que no dejará a nadie indiferente.
Además de utilizar materiales sorprendentes, y de combinarlos de forma igualmente increíble, se eligieron piezas de mobiliario muy especiales. Como la mesa de café de bronce de época que puede verse en el salón, delante del gran
Las lámparas mid-century modern, la mayoría de ellas con acabado dorado, también tienen su protagonismo en la decoración de la casa. Destaca la de pie del salón, un modelo con forma de arco. O las colgantes de la cocina, con pantalla dorada, que armonizan con el grifo industrial también dorado y los tiradores de los armarios. O la lámpara de techo del comedor, que simula ser un sol o una estrella irradiando sus rayos luminosos…
La elegancia y el cosmopolitismo de la decoración de esta maravillosa casa se refleja de manera muy especial en los detalles. Y el brillo del dorado es una de las claves del mid-century modern. Un detalle que le confiere a este estilo decorativo ese glamour tan especial.
No está presente solo en las lámparas, también se deja ver en otros espacios: en la cocina (taburetes altos, grifería, tiradores, etc.), en el salón (en las estanterías a ambos lados de la chimenea, donde el metal se combina con el cristal), en el cuarto de baño (el tirador de la puerta de la ducha es dorado), etc.
















