¿Qué mejor manera de aprovechar el espacio que en aquellos lugares que parece que no tienen un uso en concreto? Estoy hablando por supuesto del espacio que queda debajo de las escaleras y que muchas veces se nos olvida lo valioso que puede ser este espacio para el almacenaje. ¿Tienes una escalera en casa que comunica una parte de la casa con otra? ¿Tienes espacio suficiente para poder utilizarlo como almacenaje? ¡Pues entonces no pierdas detalle!
La manera más inteligente de aprovechar el espacio del hueco de la escalera es organizarlo y sacarle el mayor partido posible, porque almacenar (y amontonar) las cosas no es una opción viable ya que estéticamente queda horrible y además es poco práctico.
Es posible que tengas que hacer algo de obra para poder adaptar el diseño del hueco de tu escalera a un espacio de almacenaje, pero hazme caso cuando te digo que vale la pena porque después lo agradecerás. Y si no siempre puedes medir y comprar muebles que se ajusten al tamaño y poner estanterías.
Primero tendrás que pensar qué tipo de uso quieres darle al hueco de tu escalera para después poder pensar el diseño que mejor se adapte a tus necesidades. ¿Quieres poner varias puertas y cajones? ¿Sólo puertas? ¿Prefieres dejarlo abierto y poner estanterías a modo de biblioteca? ¿O quizá está en la entrada y prefieres aprovecharlo para guardar abrigos y bolsos? Dependerá de tus gustos y de tu estilo de vida que te decantes hacia un uso u otro.
Hay huecos de escalera que no son muy altos pero si son profundos por lo que la mejor opción es poner cajones correderos que se extraen y se aprovecha todo el espacio interior del hueco (este tipo de cajones son muy útiles en la cocina cuando los armarios son profundos). Estos cajones son estupendos porque evitarás golpes y aprovecharás todo el espacio sin dejar ningún hueco sin aprovechar.
¿Qué te parecen estas ideas para aprovechar el hueco de tu escalera?
Con el paso del tiempo las paredes de nuestra casa se van ensuciando, por lo que cada cierto tiempo es necesario renovarlas. Si se te ha pasado por la cabeza hacerlo tú mismo, sigue leyendo porque este artículo te interesa. Vamos a darte algunas claves para que te animes a pintar la casa y la experiencia sea todo un éxito.
El paso del tiempo, los roces imprevistos con los muebles, el polvo y la suciedad, las manos de los niños… Son muchas las cosas que ensucian a diario nuestras paredes. No importa el cuidado que pongamos en que se mantengan limpias y sin manchas. Al final siempre terminan por ensuciarse. Por eso pintar la casa cada cierto tiempo es necesario e imprescindible.
Lo cierto es que, de unos años a esta parte, se ha detectado una tendencia cada vez más y más creciente. Según esta tendencia, muchos los españoles que se deciden a pintar la casa por sí mismos sin tener que recurrir a un profesional.
Un estudio realizado en nuestro país por la firma de pinturas Bruguer en 2017 aporta los datos. Alrededor de un 40% de los españoles toma la determinación de pintar la casa ellos mismos. Por otro lado, el 19% prefiere contratar a un profesional para que haga el trabajo.
Pasión por el DIY… hasta para pintar la casa
Fuente: Bruguer
Son varios los motivos por los cuales una gran parte de los españoles decide pintar la casa por sí mismos. Nada menos que un 40% según el estudio de Bruguer, como ya te comentaba antes. El ahorro que supone esta decisión es uno de los más destacados.
Aunque también hay otra razón que tiene cada vez más peso. La tendencia cada vez más dominante del gusto por el hazlo tú mismo.
Esta pasión por el DIY se refleja en muchos aspectos de la vida, y en la decoración de la casa juega un papel decisivo. Por eso, pintar las paredes sin llamar a un pintor profesional es una de las cosas que nos gusta hacer. Y es que los trabajos de pintura son asequibles y están al alcance de cualquiera. Claro está, siempre que sean sencillos y no nos metamos en berenjenales de los que luego no sepamos salir.
El estudio de Bruguer desvela algunos datos interesantes, en relación a la manera en la que nos gusta pintar la casa a los españoles. En lo que a los colores se refiere, la mayoría de la gente prefiere los colores claros. En total, un 44% de los españoles, según el estudio de esta firma de pinturas. Además, de ese porcentaje, el 10% opta por el blanco, frente a otros tonos.
No es raro que esto sea así, ya que los colores claros aportan mucha más luz a los ambientes y hacen que cualquier habitación parezca más amplia.
Fuente: Westwing
También conviene tener en cuenta las modas, a la hora de analizar el asunto y ver en qué cambian o no los gustos de la gente. Es cierto que ha habido épocas en las que pintar cada habitación de un color era casi una norma no escrita, así como utilizar colores intensos y muy vivos.
En otros momentos la tendencia que asumía la mayoría apostaba por pintar la casa de blanco, desde el principio hasta el final. En cualquier caso, la pintura a la hora de decorar las paredes tiene algo muy bueno. Siempre puedes cambiarla si te das cuante de que te has equivocado totalmente.
¿Qué no te gusta nada como ha quedado el salón porque ese bonito gris que elegiste ahora parece un azul de guardería? ¡Pues vuelve a pintar! Y mejor si convences a alguien para que te ayude…
¿Con cuánta frecuencia?
Fuente: Bruguer
En el asunto de la frecuencia con la que se debe pintar la casa, hay mucho que decir. Todo depende de cada caso, del momento de la vida en el que estemos, etc.
Por regla general, la mayoría de nosotros pintamos las paredes por razones de higiene. Y para eso, con que lo hagas cada tres años es suficiente. En especial, si utilizas pinturas de calidad. Estas suelen presentar alta lavabilidad y resistencia, con lo cual te pueden durar perfectas mucho tiempo.
Ahora bien, hay ocasiones en que se puede alargar más el tiempo. Por ejemplo, si tus hijos son muy pequeños, quizá sea mejor esperar un poco más. En cualquier caso, podríamos poner el límite en 4 o 5 años.
Pero también hay mucha gente que pinta la casa por el deseo de renovar la decoración. Quieren cambiar de color o poner en práctica algún efecto decorativo especial. En ese caso, la frecuencia con la que pintan la casa estas personas es mucho menor.
Sea como sea, si te estás planteando pintar la casa tú mismo, seguro que te viene bien echarle un vistazo a este artículo en el que te damos algunos consejos prácticos para pintar las paredes.
¿Tienes problemas de espacio en casa? ¿Necesitas más rincones de almacenaje? Aquí tienes dos ideas DIY que son geniales. Unas estanterías perfectas para guardar cosas pequeñas que podrás construir tú mismo con madera y un poco de maña. Te contamos cómo hacerlo.
Conseguir el orden en casa es una prioridad, si quieres lograr un hogar tranquilo en el que reine un ambiente de bienestar. Y para lograr este objetivo hemos de servirnos de todos los recursos que tengamos a mano. Estantes, librerías, baldas… Estas estanterías que te enseñamos hoy son fantásticas para guardar cosas pequeñas. Aquí tienes la idea y las instrucciones para hacerlas paso a paso.
Y es que según los objetos que tengas que almacenar, necesitarás una solución u otra. Las estanterías que te mostramos a continuación resultan muy decorativas. Tienen poco fondo para albergar objetos de tamaño reducido, pero son una opción para que todas esas cosas no acaben siempre rodando por ahí.
La clave del orden en casa es buscar un lugar para cada cosa y que cada cosa esté en su sitio. El problema de guardar cosas pequeñas es que no siempre les encontramos un lugar apropiado y así es difícil que no acaben por todas partes, siempre desordenadas.
Con esta estantería de madera, de diseño sencillo y fácil construcción, podrás exponer y guardar todas esas cositas que utilizas en el día a día. En este caso se ha adaptado la estantería a las dimensiones de un hueco que quedaba bajo una estructura.
Una idea es variar las medidas para acoplarla a cualquier rincón de tu casa. Puede ser un espacio entre dos pilares, la parte inferior e una isla de cocina o un hueco debajo de la escalera. La clave está en aprovechar cualquier espacio para disponer la estantería y poder guardar cosas pequeñas.
Para construir esta coqueta estantería necesitarás madera de contrachapado, clavos y martillo (o una pistola de clavos), un taladro, tornillos, una sierra de calar, metro, nivel y lápiz y papel.
Comienza por medir de manera exacta el hueco en el que quieres instalar la estantería. Después dibuja un croquis de cómo será el diseño de la misma.
En este caso se ha optado por diseñar una estructura de cuadrícula, con huecos cuadrados de la misma medida. Si quieres hacerlo así tendrás que dividir el ancho y el alto del espacio disponible en partes iguales. Fíjate en el ancho de los paneles verticales y ten en cuenta esos milímetros a la hora de hacer el esquema, para que los huecos te queden exactamente iguales.
Una vez tengas claro el diseño y las medidas, construye el armazón de la estantería con madera de contrachapado. Después añade el fondo y coloca la estantería en su sitio, asegúrala bien para que no se mueva y… ¡listo! Ya tienes tu estantería para guardar cosas pequeñas.
En las imágenes la estantería se ha dejado en el color de la madera, con un efecto muy natural. Pero también puedes pintarla del color que más te guste o que más se adapte a la decoración de tu casa.
Aquí tienes otra idea para construir una estantería muy decorativa en la que podrás exponer y guardar cosas pequeñas, en el salón, en el recibidor o en cualquier otro rincón de la casa.
Para llevar a la práctica la idea necesitarás listones de sección cuadrada, tubos de cobre, tableros de madera de la medida adecuada, una sierra, un metro, un taladro, una broca de corona (para hacer orificios grandes), un cortatubos, una brocha y pintura acrílica del color que prefieras.
Comienza por cortar los listones con la sierra a la medida que necesites. Lo mejor, antes de empezar, es dibujar un esquema de cómo ha de ser la estructura, especificando las dimensiones y medidas de cada elemento. De esta forma evitarás errores de cálculo y quebraderos de cabeza.
Corta las tablas que serán los estantes y píntalos con la pintura acrílica. Da dos capas, dejando secar entre ellas. Después colócalas en su sitio. Ya está lista la estantería.
Te servirá como expositor o para guardar cosas pequeñas. Puedes poder objetos de adorno o alguna caja bonita como solución de almacenaje.
Con estas ideas, y otras igual de geniales, el orden en tu casa estará asegurado. Sin duda, las dos estanterías son buenas soluciones prácticas para guardar cosas pequeñas en cualquier habitación de la casa, decorando el espacio al mismo tiempo.
¿Cuál de las dos te gusta más?
Sí, ya sabemos que estás de vacaciones y que no quieres ni oír hablar de volver al trabajo… Pero el final del verano no está tan lejos y más tarde o más temprano tendrás que plantearte la vuelta al cole. No te preocupes. Con estas geniales ideas para renovar tu escritorio septiembre será una fiesta.
Volver a casa, a la rutina. Volver al colegio, a los estudios o al trabajo. Eso es lo que te espera cuando llegue septiembre. Y eso, si tienes la suerte de ser de los afortunados que aún están de vacaciones… Que no todos podemos decir lo mismo. Sin embargo, este año será un momento dulce y todo gracias a estas sugerencias que hoy te ofrecemos para que puedas renovar tu escritorio de una forma divertida y llena de color.
No necesitas grandes cosas, mejor busca grandes ideas. Gracias a ellas es posible que la zona de trabajo o de estudio de tu casa luzca tan bonita como estas que aparecen en las imágenes. Estarás deseando ponerte de nuevo manos a la obra. Este año la depresión postvacacional será solo un mal recuerdo…
Ordenar el espacio de trabajo y renovar tu escritorio
Fuente: Brit + Co
¿Tu mesa es demasiado pequeña o muy grande? ¿Tu silla es incómoda? Si no tienes espacio para poner tus cosas, ni para tener tu trabajo organizado, es el momento de renovar tu escritorio. Piensa que para trabajar con eficacia y tener un buen rendimiento, has de encontrarte cómodo y a gusto.
También es importante que te resulte fácil mantener el orden en el área de trabajo. Esto lo puedes conseguir teniendo a mano algún mueble con cajones, o unas estanterías versátiles en las que organizar tus cosas.
Los paneles perforados (también conocidos por su nombre inglés pegboards) son prácticos y, sobre todo, muy decorativos. En ellos puedes poner ganchos para sujetar de todo. Y, además, conseguirás darle al espacio un toque realmente personal y diferente. Yo son una fan incondicional de los paneles perforados, porque me parecen muy útiles y, además, originales.
Una buena estantería de pared, equipada con varios estantes, es un elemento que no puede faltar en una zona de estudio o de trabajo. Puedes colocar libros y cuadernos. O, incluso, hacerte con cajas para guardar aquellas cosas más pequeñas.
Hay un sinfín de sistemas para componer tu propia zona de estantes. De entre todas, una de las que más me gustan son las estanterías de cremallera como la que aparece en la imagen. Son un recurso genial para decorar y renovar tu escritorio.
Tan solo tienes que instalar en la pared las cremalleras, que son los perfiles en los que después van sujetas las cartelas. Las cartelas son las escuadras que se encajan en las cremalleras y que después sostienen las baldas de la estantería.
Si fijas en la pared varias cremalleras, podrás componer la estantería a tu antojo, en función de los tamaños de balda que necesites. Después, también podrás decidir la altura a la que fijar los estantes.
¿Te acuerdas de cuando eras pequeño y empezaba el cole? Estrenar los libros y cuadernos era uno de los mayores placeres en aquel momento. Pues bien, por mucho que hayas crecido puedes tratar de recuperar esa sensación de novedad renovando los cuadernos y el material de trabajo. Si no todo, una parte del mismo.
Fuente: Brit + Co
Una buena idea es hacerte con un cuaderno de los que incluyen separadores para darle diferentes usos. Son muy prácticos y evitan que se te pierdan las anotaciones, los papeles y demás.
O puedes buscar unos cuadernos tan bonitos como estos. Con ellos trabajar será todo un placer, ¿no te parece?
Un toque vintage
Fuente: Apartment Therapy
Si quieres renovar tu escritorio de una forma muy decorativa, nada como decorar el espacio haciendo un pequeño guiño vintage. Puedes conseguirlo de forma sencilla eligiendo complementos un tanto especiales.
Un flexo de metal con acabado dorado, una caja de cartón con efecto mármol o complementos de escritura en oro, gris o negro.
Pon una planta en tu escritorio
Fuente: Apartment Therapy
Además de cambiar los muebles, de dotar al espacio de soluciones para ordenar, de renovar el material de escritura y los cuadernos, puedes hacer algo más para darle al espacio un nueva dimensión: colocar sobre la mesa una planta.
Esta idea tan sencilla resulta perfecta porque pone un toque verde realmente bonito y fresco. De hecho, este emplazamiento siempre ha sido considerado como uno de los mejores a la hora de decidir dónde poner las plantas en el interior de casa.
Por ejemplo, siempre he oído decir que los cactus son perfectos ya que atrapan las radiaciones negativas que desprenden los ordenadores. Aunque esto en realidad es un mito, puedes quedarte con la función decorativa que cumplen los cactus. O elegir cualquier otra planta para decorar el espacio de trabajo.
Con esas sencillas ideas te resultará sencillísimo renovar tu escritorio para dar la bienvenida al nuevo curso.
Han vuelto y parece que para quedarse. O puede que nunca se hayan ido. Los colores pastel no son una tendencia del presente, sino que llevan décadas decorando los interiores de muchas casas. Hoy resurgen gracias a su luminosidad y ligereza. Decora con colores pastel y disfruta de una casa alegre y llena de luz.
Rosa suave, azul celeste, un amarillo claro, verde menta, lavanda… El repertorio de tonos pastel es amplio y está lleno de matices. Y todos estos colores comparten un rasgo común: son alegres, relajantes y divertidos. Transmiten buen rollo. Si tus espacios necesitan luz y alegría, decora tu casa con colores pastel y acertarás.
Otra de las razones más poderosas para elegir los colores pastel para nuestra casa está en su versatilidad. Se trata de tonos suaves y delicados que aportan atemporalidad a los ambientes. No se pasan de moda, sino que siguen vigentes y cargados de razón por mucho tiempo que pase.
Los colores pastel, perfectos para el verano
Fuente: Decoist
El repertorio cromático de los colores pastel es alegre y divertido. Quizá por eso quedan de maravilla en decoraciones de sabor primaveral y en interiores pensados para el verano.
Son colores frescos, perfectos para equilibrar ambientes veraniegos. Además, son fáciles de combinar con materiales como la madera en sus acabados más naturales.
Puedes usarlos para pintar las paredes. Si te decides por esta opción, no pintes todas las paredes igual para evitar un efecto demasiado irreal. Mejor pinta con ellos solo una pared y combínalos con blanco en el resto. El resultado será mucho más elegante.
Imprescindibles en casas de estilo nórdico
Fuente: Decoist
Puede que sea por su luminosidad, que aumenta de forma considerable si los mezclas con blanco. El caso es que las casas decoradas con estilo nórdico hacen gala de bonitos tonos pastel en sus interiores, ya sea en las paredes, en los muebles o las tapicerías.
También son perfectos en ambientes con un marcado aire retro. En estos espacios los colores pastel actualizan la decoración. Mantienen y subrayan el estilo retro, pero actualizándolo para la época actual.
Perfectos en toda la casa
Fuente: Maisons du Monde
Cuando pensamos en decorar con colores pastel, la mente se nos va sin quererlo a ambientes románticos y femeninos. O, incluso, a habitaciones infantiles. Pues bien, esto no tiene por qué ser así. Hoy los colores pastel se pueden emplear en cualquier espacio de la casa, incluido el salón o la cocina.
Atrévete a utilizarlos en espacios comunes, y no solo en las habitaciones más privadas como el baño o el dormitorio. Cierto que esta gama de color es perfecta para esos ambientes, pero también quedan de cine en otras estancias.
Y si te parecen demasiado suaves para tu salón, añade algún toque de color intenso y fuerte. ¿Qué te parece incorporar al sofá claro unos cojines confeccionados con telas de colores vivos? O cuelga de la pared principal un cuadro de gran formato con colores intensos. O elige complementos en tonos potentes. Hay muchas formas de contrarrestar la suavidad de los colores pastel en un ambiente.
Apuesta por el rosa
Es uno de los colores pastel más habituales en decoración. Y es que el rosa ha dejado de ser un color secundario para convertirse en absoluto protagonista de la decoración. Queda perfecto en el cuarto de baño y también en espacios de estar, ya que transmite calma y relax. Por algo el Instituto Pantone eligió el rosa cuarzo como color del año 2016…
Y si te parece demasiado desvaído añádele algunos toques de gris intenso. O pinta toda una pared de oscuro para crear contraste. Esta combinación de rosa + gris es una de mis favoritas. Trasciende la delicadeza del rosa y refleja toda la personalidad que le aporta el gris.
Verde menta refrescante
Fuente: Decoist
El verde menta pastel es uno de los colores estrella en decoración. Se trata de un verde claro al que se le ha añadido una importante proporción de blanco (esta es la clave de los colores pastel). El resultado es fresco y atractivo.
No te cansarás del verde menta, por lo que puedes pintar las paredes con él y darle toda la importancia que se merece.
El azul pastel, para el dormitorio
Un azul pastel muy suave es genial para decorar un dormitorio. Este color frío, en todos sus tonalidades, es perfecto para aquellas zonas pensadas para el descanso ya que transmite relax y serenidad. Utilízalo en las paredes y también en la ropa de cama, y añade algún otro color para dotar al ambiente de personalidad. Si lo combinas con muebles de madera clara de estilo nórdico conseguirás un dormitorio muy actual.
Como ves los colores pastel no tienen por qué resultar cursis o infantiles. Todo depende de cómo los utilices o con qué los combines. Aprovechar sus cualidades puede ser todo un acierto. ¿Cuál de todos es tu favorito?