Mantener organizada la cocina puede que sea uno de tus buenos propósitos para este año. En este espacio de la casa el orden debe ser mucho más preciso si cabe que en el resto de las habitaciones. Pero la realidad es otra bien distinta y a diario en ella suele imperar el caos. Eso hasta ahora. Los consejos recopilados en este post funcionan a la perfección. Te invito a que los pongas en práctica.

Cuando se hace mucha vida en la cocina no siempre es fácil que luzca en orden y recogida. Más bien todo lo contrario, por muy moderna y funcional que sea. Son muchas las actividades que desarrollamos en ella. Y eso genera cierto descontrol. Cocinar, fregar, recoger el lavavajillas, tener a punto la nevera, el almacenaje de la despensa, etc. Y la mayoría de las veces también comer. La clave para mantener organizada la cocina implica tener bajo control todos sus puntos neurálgicos. Veamos por dónde empezar.
Mantener organizada la cocina: una despensa impoluta

Sin una despensa perfectamente en orden resulta imposible comenzar a mantener organizada la cocina tal y como necesitamos. Digamos que una cosa lleva a la otra por varios motivos. No hay nada más cómodo que tener a la vista en ella los alimentos que utilizamos a diario para dejar despejado el resto de huecos. De paso sabremos con un simple vistazo qué tendremos que reponer al hacer la lista de la compra.
La distribución de los alimentos en esa despensa también debe responder a cierta lógica de organización. Por cierto, ayudará a que este mueble tenga una vida más larga. Nada de mezclar los productos más pesados y grandes con los más pequeños. Lo recomendable es habilitar la parte inferior para la mercancía más voluminosa. Es decir: botellas, cajas de leche, latas de bebidas, productos en conserva de gran tamaño, etc. De esta manera el centro y la parte superior quedarán libres para disponer todos esos alimentos que usamos a diario, bastante más manejables. Sin casi habernos dado cuenta, habremos rentabilizado mejor el espacio de este mueble tan esencial para la cocina. Misión cumplida.
Adiós al caos en los cajones de los armarios
Así, sin pensarlo mucho, ¿qué lugar de la cocina es un punto de desorden a diario? Sin duda, seguro que los cajones de los cubiertos figura entre los primeros de este top ten. Los accesorios y bandejas separadores son un gran invento para tener su interior organizado y con todo a mano. En una palabra, encontraremos a la primera el cubierto o ese abridor que necesitamos. No sé si conocerás los separadores individuales de resina. Se adaptan de maravilla a huecos de diferentes dimensiones. Una pequeña inversión a cambio de una máxima rentabilidad. Un consejo más a fichar para mantener organizada la cocina.
Una estantería con espíritu DIY

Ahora que el Handmade es toda una filosofía decorativa, ¿por qué no adaptarlo a este proyecto de organización? Hacer un mueble auxiliar o una estantería bajo sus principios. Ya sabes, el reciclaje de unos cuantos materiales es todo lo que se necesita para ponerse manos a la obra. Por ejemplo, unos palets pueden transformarse en soportes muy útiles como estantes extra. Colocados en la terraza, o en una pared interior con poco uso, serán de gran ayuda para tener a mano recipientes y pequeños utensilios. O esas macetas pequeñas con la selección de aromáticas que tanto nos gusta emplear en las recetas preferidas. Un mueble hecho por nosotros y lleno de encanto para lograr nuestro objetivo: mantener organizada la cocina.
Puntos de almacenaje extra en techo y paredes

Por grande que sea la cocina, siempre faltan metros para guardar la última vajilla, el menaje y el resto de electrodomésticos. ¿Me equivoco? De nuevo es fácil que el desorden se apodere de las encimeras y los armarios. Toca buscar ideas ingeniosas que ayuden a compensar esta carencia. Quizá la solución pase por crear puntos de almacenaje en el techo. Siempre y cuando la altura y amplitud de la estancia lo permita. Si es así, unos cuantas barras y ganchos de colgar es todo lo que necesitamos para disponer de una nueva zona de almacenaje en las alturas. Lo habitual es usar estos soportes para colgar sartenes, cacerolas y ollas. Pero podemos improvisar otras opciones.
Aún hay más puntos en la cocina susceptibles de convertirse en pequeñas zonas donde almacenar. Sin ir más lejos los huecos de pared vacíos junto al fregadero y las encimeras de acero a madera, sobre todo si son muy largas. Fijar en ellos baldas y barras metálicas o de madera permite rentabilizarlos. Serán lugares súper prácticos donde tener a mano el juego de desayuno o los vasos de diario. Otro consejo infalible para mantener organizada la cocina.
Nada de cables por el suelo

La cocina se ha convertido en un espacio doméstico muy vivido por todos los miembros de la casa y es un hecho que la tecnología también se ha colado en ella. Y no me refiero a la televisión precisamente. También en esta habitación leemos el periódico en el portátil o en la tablet, consultamos alguna receta en el móvil, etc. ¿Y qué pasa con sus cables, y los de sus baterías? Suelen ser un engorro, y casi siempre están tirados por el suelo. Los organizadores de cables son de gran ayuda para tenerlos controlados y evitar que se líen. Y lo mismo sucede si decidimos etiquetarlos o identificarlos: sabremos en todo momento a que aparato o dispositivo corresponde cada uno. Con estos consejos ya no hay excusas para lograr que la cocina gane puntos en organización ¿Por dónde vas a empezar?









No necesitas demasiadas cosas, mucho menos de lo que crees, para celebrar una merienda de Navidad que emocione a los peques de la casa. Un poco de preparación, algunos materiales sencillos y unas recetas de ricos manjares navideños. Eso es todo lo que te hace falta para triunfar. ¿Te animas?
¿Ya no sabes qué hacer para entretener a los niños durante las vacaciones? Si se te han acabado las
Las imágenes hablan por sí mismas. Esta será una merienda de Navidad muy divertida. Y aunque los motivos navideños no faltan, lo cierto es que se han elegido colores un tanto diferentes para montar la decoración.
Es uno de los pilares centrales de la fiesta: los ricos y navideños manjares que se van a degustar. Habrá galletas con forma de estrella, de bastón o de
Si lo tuyo no es la cocina, no te preocupes. Seguro que encuentras en la red un sinfín de recetas de galletas fáciles de hacer. Eso sí, necesitarás unos moldes navideños para prepararlas. Y si lo prefieres, siempre puedes comprar las galletas ya cocinadas, aunque te diré que no es ni la mitad de divertido y especial.
También puedes cocinar un pastel de reno que hará las delicias de los más pequeños. Para que te quede genial, no tienes más que hacer un bizcocho de los que tan ricos te salen, recubrirlo con crema de chocolate y decorarlo con sus cuernos, sus ojitos y su nariz roja.
Además de las galletas y el pastel de reno, no pueden faltar en una merienda de Navidad las chuches, las bebidas y otras exquisiteces que les encantan a los niños. Mejor no pienses en la cantidad de azúcar que van a tomar (seguro que más de la recomendada para toda una semana). ¡Piensa que un día es un día!
Pastelitos y cupcakes, gominolas de colores, bastones de caramelo, chocolate en todas sus formas y variedades, etc. Y cada cosa, en su correspondiente recipiente. Cuencos con forma de estrellas, tazas decoradas con renos y figuras de Papá Noel. Manteles y servilletas de papel con motivos navideños infantiles. Deja volar tu imaginación y procura que todo guarde armonía.
Ya sabes que el secreto de una fiesta está, en gran parte, en el cuidado de los detalles. Espero que alguna de estas ideas te ayude a celebrar una merienda de Navidad inolvidable.












