Pasa el tiempo y, casi sin darnos cuenta, nuestra casa va mostrando que ya tiene unos años. Las cosas se deterioran y es necesario renovarlas. El bricolaje doméstico nos ayuda a mantener instalaciones, muebles y elementos de casa en perfecto estado. Hoy te vamos a mostrar cómo tapizar una puerta para dejarla como nueva.
Tapizar una puerta y decorarla con tachuelas doradas es una idea inmejorable para renovar su estilo y dejarla en perfecto estado. Eso sí, puede que la técnica y el acabado elegidos no sea adecuado para todas las puertas de interior de tu casa. Más bien, la idea es decorar así la puerta de un armario, por ejemplo.
Si hace tiempo te contamos cómo decorar unas puertas de armario con un rosetón, hoy te vamos a explicar paso a paso cómo tapizar una puerta con tela vinílica. Después se decora con tachuelas o chinchetas para darle un aire todavía más especial.
Qué necesitas para tapizar una puerta
Lo bueno del proyecto es que puedes llevarlo a la práctica con un presupuesto muy ajustado. De esta manera, es mucho más asequible tapizar una puerta que cambiarla. Y mucho más personal, ya que no deja de ser un proyecto DIY hecho por ti.
Empieza por reunir los materiales que necesitarás. Busca tela de vinilo de color verde (o del que tú prefieras). También una plancha de espuma muy fina (de 1 cm de grosor como máximo) de la medida de la puerta, pegamento en aerosol, tiras de tachuelas en color oro viejo, una caja de tachuelas del mismo color, cinta de pintor, pintura acrílica del color que prefieras, etc.
Además, te harán falta algunas herramientas sencillas, que seguro que tendrás en casa: tijeras, cúter, metro, martillo, brocha, etc.
Antes de empezar
Una vez tengas todos los materiales a mano, tendrás que buscar el lugar apropiado para trabajar. Es importante que puedas sacar la puerta de su ubicación habitual (descolgándola de las bisagras). Colócala en horizontal para poder trabajar mejor.
Aunque puedes colocar la puerta sobre el suelo, es mejor que te hagas con dos buenos caballetes de madera. Pon la puerta sobre ellos de forma que quede más elevada. Así no tendrás que agacharte demasiado y trabajarás más cómodamente.
Coloca un buen relleno
En un principio te puede parecer que no es necesario rellenar el interior de la puerta a la hora de tapizarla. Nada más lejos de la realidad, ya que el relleno le dará a la puerta ese aspecto ligeramente acolchado que buscas.
Para el relleno tendrás que cortar una plancha de espuma fina unos 2,5 o 3 cm más corta y estrecha que la puerta. Si no encuentras este tipo de espuma de un grosor de 1 cm como máximo, puedes utilizar dos capas de tela de fieltro, por ejemplo.
Pulveriza la puerta con el pegamento en aerosol y pega la plancha de espuma. No te olvides de dejar un espacio libre alrededor de al menos, 2,5 cm. Si no lo haces después no podrás cerrar bien la puerta.
Colocar el vinilo
Una vez bien pegada la plancha de espuma, llega el momento de tapizar la puerta con la tela vinílica de color verde. Este tipo de tejido pretende imitar al cuero que es un material con el que era frecuente tapizar las puertas de los armarios.
Corta la tela de vinilo unos 5 cm más largo y ancho que la puerta, y pégala con pegamento sobre la plancha de espuma que has puesto anteriormente. Cuando el pegamento se haya secado recorta el sobrante de vinilo con el cúter. La tela ha de quedar al ras con los bordes de la puerta.
El toque especial de las tachuelas
Las tachuelas en oro viejo son el detalle decorativo que le da carácter a la puerta. Son el toque especial del proyecto. Puedes utilizarlas en color dorado, oro viejo como en esta ocasión, o de color plata. Las encontrarás disponibles en diferentes acabados.
Antes de ponerlas tendrás que crear tu propio diseño. Puedes trazarlo previamente con cinta de pintor, utilizando el metro para crear el patrón que más te guste. Así podrás rectificarlo hasta que estés totalmente satisfecho.
Recurre a la geometría y elige un diseño más o menos sencillo.
Para no tener que clavar todas y cada una de las tachuelas que decorar la puerta, puedes utilizar tiras de tachuelas unidas. Estas tiras se pueden cortar a la medida deseada y son fáciles de sujetar con chinchetas.
Para terminar
Para completar el trabajo, puedes pintar los cantos de la puerta con pintura acrílica del color que desees y una brocha estrecha. Después tendrás que colocar en su sitio el pomo de la puerta, el picaporte o tirador, según se trate de una puerta de paso o de armario.
Como ves tapizar una puerta es un trabajo bastante sencillo que puedes llevar a cabo tú mismo sin ayuda. ¿Te animas?
Fotos: One Kings Lane.
















Esa mezcla de elementos diversos realizada con maestría es lo que define tu casa y tu forma de decorarla. Se trata de ir poco a poco, viviendo cada habitación, conociendo los espacios. Cuáles usas más y cuáles menos, por qué te encanta ese rincón mientras que hay otros que ni los pisas. Esta es la única manera de decorar con acierto.
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No siempre es fácil integrar antigüedades en una
Y si no puedes comprar un mueble, hazte con un objeto antiguo. Puede ser un espejo, una máquina de escribir, un globo terráqueo o un mapa. Eso sí, mejor que sean originales y antiguos de verdad.







