Las casas antiguas desprenden un encanto y una belleza innatas por la antigüedad de sus interiores. Pero con el paso del tiempo pueden perder atractivo y comenzar a mostrar un aire algo anticuado. Nada como rejuvenecer la decoración de sus espacios mediante un cambio de look total en busca de una metamorfosis fresca y rápida. ¿A que suena bien?

Rejuvenecer la decoración de una vivienda de estas características suele llevar a pensar que será un proyecto de gran envergadura. Y por tanto que supondrá un desembolso económico importante. No siempre es así. Hay soluciones intermedias que resuelven con ingenio las deficiencias más habituales: disimular la falta de luz natural, cambiar ese aire pasado de moda que tanto incomoda y mucho más.
Rejuvenecer la decoración de punta a punta

Lo importante al rejuvenecer la decoración de un piso antiguo es lograr que el cambio se aprecie en todas las habitaciones, o en la mayoría. Podemos caer en la tentación de volcar las ideas en los espacios comunes y descuidar los que no se ven tanto. Quizá esmerarnos en el recibidor y en el salón, cómo no, sin plantearnos que el baño también está pidiendo a gritos renovarse. Con esta decisión solo lograremos un cambio parcial y descompensado que en unos meses no nos convencerá.
El objetivo es sentir que hemos conseguido rejuvenecer la decoración de nuestra antigua vivienda recorriéndola de punta a punta. Comprobar si esos cambios funcionan como esperábamos en diferentes momentos del día, cuando más vida hacemos en las estancias, abiertos a más sensaciones.
Empieza el cambio: luz a raudales
Es muy probable que uno de los puntos sensibles de esta operación de transformación comience en la entrada. A menudo las viviendas antiguas poseen recibidores bellísimos por la altura de sus techos, rematados por molduras originales y otros detalles ornamentales. Con suerte, lucen algún elemento arquitectónico que los embellece aún más. Estoy pensando en un pilar o una columna. Sin embargo, es bastante frecuente que necesiten a todas horas iluminación artificial porque carecen de una entrada de luz natural.
Este punto débil puede disimularse centrándonos en rejuvenecer la decoración de las puertas y otras carpinterías presentes en el recibidor. Lograr que estas superficies cobren un aspecto más natural y a la vez potencien la sensación de claridad. Si están pintadas de blanco o marfil, una buena idea es decaparlas para dejar a la vista su color madera. Así tendrán un aspecto envejecido actual. Después, será fácil reforzar esta imagen si planteamos un cambio cromático en las paredes. Pintadas de blanco mate crearán un telón de fondo lleno de luz.
Un salón y un comedor irreconocibles

Rejuvenecer la decoración de una vivienda antigua sin pasar por el salón y el comedor es impensable. La cuestión es qué soluciones podemos barajar para obtener esta transformación sin ponernos el mono de faena y empezar a derribar tabiques. Quitar años a estos espacios y a sus ambientes sin que pierdan identidad, por supuesto. La estrategia puede consistir en renovar los textiles, las tapicerías y en definitiva todos los complementos que marcan mucho el estilo de ese interior. Y en el salón aún más.

El sofá parecerá otro si buscamos esos textiles que le den un aspecto fresco y menos formal. De lino, de algodón, es importante elegir bien la tela de los cojines. Quizá te apetezca probar los modelos que son distintos a cada lado, por ejemplo en loneta y terciopelo. Un truco decorativo genial para cambiar su aspecto de vez en cuando. A la hora de elegir colores, el tono del sofá puede ser el hilo conductor para trabajar la gama de tonalidades, jugando con aquellos que coordinen bien.
Pero cuidado con el número de colores. No se trata de invadir su respaldo con una colección multicolor que puede llegar a causar el efecto contrario. Sino de introducir pinceladas cromáticas que añadan vida para rejuvenecer la decoración. En el comedor, una forma sencilla y eficaz de actualizar sus muebles sin renunciar a ellos consiste en pintarlos de otro color, sustituir las tapicerías de las sillas e incluso customizar alguna mesa o consola con detalles decorativos muy de hoy.
En el baño, a por todas

El baño puede ser el gran olvidado cuando afrontamos rejuvenecer la decoración de una vivienda centenaria. O lo reformamos por completo o nada, solemos pensar. Hay opciones a medio camino para hacer que gane en personalidad, incluso exhibiendo alguna que otra tendencia decó. Muchos elementos y superficies en él son perfectos para experimentar estratégicos cambios de maquillaje. Con un presupuesto módico y la ventaja añadida de atrevernos a realizarlo nosotros mismos.
Comenzar por un cambio de imagen en las paredes puede ser el primero de ellos. Y una estilosa solución para lograrlo, los papeles pintados que imitan piezas cerámicas para dar un efecto retro. Un cambio parecido puede suceder si apostamos por vinilos decorativos. En este caso para cubrir el suelo del baño, sin tocar el revestimiento original ni un centímetro. No lo reconoceremos. Y si ha quedado de revista, estos vinilos también son un recurso ideal para un lavado de cara a los muebles, carritos y armarios que suelen equipar el cuarto de baño. Cualquier espacio interior parecerá otro con solo rejuvenecer la decoración que lo define. Tenga la antigüedad que tenga.
¿Te atreves a probar alguna de estas propuestas?















Se trata de un aparador y una cómoda que nos han cautivado. Si ya nos parecían geniales antes (y su precio mucho más), después de hacerles algunas modificaciones no pueden gustarnos más. Tras tunearlos con algunos elementos muy fáciles de encontrar y de utilizar, se han convertido en dos joyas de diseño: en dos piezas
Y no es la primera vez que se hace esto mismo. Son muchos los objetos de
Es una de las tiendas de muebles más célebres de Europa, y no extraño, ya que ofrece un amplísimo catálogo de elementos para la casa funcionales y con diseño y a precios más que recomendables.
Si eres un apasionado del estilo mid-century modern y estás buscando un aparador especial, aquí tienes una idea fantástica: hacerle algunos cambios al aparador Stockholm de Ikea para convertirlo en un mueble único.
El aparador Stockholm es uno de esos muebles de Ikea que transmiten cierto aire nórdico. Puede que sea el acabado en chapa de nogal, las formas rectas o las patas. El caso es que después de la customización que vamos a hacerle parecerá una pieza mid-century modern procedente de algún mercadillo neoryorquino.
El siguiente paso consiste en dibujar sobre el frontal del aparador el diseño geométrico que después trazaremos con la cinta de latón. Puedes usar un lápiz y una regla, o ir pegando cinta adhesiva estrecha. Hazlo a tu manera, con más o menos líneas, para que quede a tu gusto.
Después ve midiendo y cortando la cinta de latón. Corta las tiras y pégalas sobre el mueble con el adhesivo especial. Puedes ir quitando trozos de cinta adhesiva e ir pegando la de latón. Presiona firmemente y limpia cualquier exceso de pegamento. Es mejor que dejes el aparador en esa posición, tumbado sobre la trasera, unas horas hasta que se seque totalmente. Ya tienes tu aparador mid-century modern.
La misma idea que has utilizado para customizar tu aparador quedará de cine en una cómoda también de Ikea, en este caso acabada en madera de pino. Hay varios modelos que servirán a tus propósitos. Uno de ellos es la
En este caso se dejó en su acabado original de madera de pino, aunque si lo prefieres puedes pintarla antes de pegar las cintas de latón. En un gris grafito o en negro quedaría de película.
El procedimiento es el mismo con el que se ha tuneado el aparador. Basta con fijar las patas de horquilla e ir pegando las cintas de latón según el diseño que tú decidas.


















